PAGO POR DESEMPEÑO, RENDIMIENTO Y CALIDAD

Enviado el 22 Agosto, 2009 en 1.¿COMO EMPEZAR? por josecaparros

JUAN GERVAS Medico General. Equipo CESCA, Madrid.

MERCEDES PÉREZ FERNANDEZ Médico General. Equipo CESCA, Madrid. 

INTRODUCCIÓN

Los médicos tenemos un enorme crédito social. Por ejemplo,

nuestros pacientes creen que tenemos alguna respuesta a sus

problemas, y por ello acuden a nuestras consultas. En general,

además, creen que sabemos, que nos mantenemos al día, que

somos de fiar. Por ello logramos las mejores notas en las

encuestas respecto a confianza de la población en profesionales,

habitualmente al nivel de los científicos, y bien lejos de los

peor valorados (los políticos).

Son justo los peor valorados por la población (los políticos)

los que determinan nuestra forma de trabajo, los que deciden

sobre nuestra organización y su estructura. Ellos deciden sobre

la forma en que nos contratan y sobre los medios que nos proveen.

Ellos definen la forma de pago de los médicos, y la cantidad

final que se percibe por distintos conceptos. Ellos determinan

en cierta forma nuestro prestigio, nuestro crédito social,

pues en la sociedad de mercado son muy importantes la forma

de pago y la cantidad final de los emolumentos.

Además, la forma de pago es crucial en la práctica clínica.

Con el salario pagan nuestro tiempo. Con la capitación, la salud

de los pacientes. Con el pago por acto, nuestra actividad. No

hay forma de pago ideal, aunque parece que si hay pago por

capitación se logra contener el gasto sin perjudicar la calidad

de la atención, que puede ser mejor que con otros sistemas de

pago. De hecho, los países con mejores resultados en salud tienen

una atención primaria fuerte, con médicos generales

pagados por capitación1.

Desde luego, la capitación se combina siempre con otras

formas de pago, pues no suele cubrir más de la mitad de la

remuneración mensual de los médicos generales o de familia.

Lo característico de la capitación es que se asocia siempre a la

existencia de una lista de pacientes (la lista por cuyos componentes

se paga un tanto, un «per capita») y a la función de filtro

del médico de cabecera (los pacientes acceden al especialista

a través del generalista). En cualquier caso, estas tres formas

de pago se pueden complementar con otras.

En 1994 se empezó en Australia con una nueva forma de

pago, al incluir un incentivo por rendimiento o desempeño,

que se ha extendido a Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda

y el Reino Unido, entre otros países. Se trata de un incentivo

por calidad, por hacer determinadas cosas como se espera que

se hagan (ya no es el simple pago por acto, sino por acto hecho

de acuerdo a ciertas normas). Con este pago que mezcla calidad

y cantidad, pay for performance (P4P), se promueve que

ciertas actividades seleccionadas se hagan según se estime más

conveniente2. Se intenta con ello «forzar» al médico, y en el

fondo expresa una filosofía de desconfianza del político hacia

el clínico. Desconfianza fundada, pues en muchos casos los

pacientes son muy inocentes, y con su buena fe desconocen

que los médicos no ofrecen los cuidados necesarios en casi la

mitad de los casos.

Con el pago por rendimiento ya no se supone una buena

calidad, sino que en algunos aspectos concretos se exige.

Todo el movimiento del P4P, pago por rendimiento (de los

incentivos por desempeño), parece muy lógico, pero ¿tiene

fundamento científico? ¿Lo aceptarán los médicos? ¿Y las instituciones

que los representan? Contestaremos a estas preguntas

analizando diez textos recientes.

Bibliografía

1. Macinko J, Starfield B, Shi L. The contribution of primary care systems to

health outcomes within OECD countries, 1970-1998. HSR. 2003;38:831-65.

2. Ortún V. (Nuevas) formas de incentivación en atención primaria.

Seminarios de Innovación en Atención Primaria. 2007. Disponible en:

www.fcs.es

El último año de…

Pago por desempeño

(«pay for performance» [P4P])(1)

Juan Gérvas

Médico General. Equipo CESCA. Madrid.

Mercedes Pérez Fernández

Médico General. Equipo CESCA. Madrid.

(1) En este texto emplearemos indistintamente los términos «pago por rendimiento

», «pago por desempeño» y «pago por calidad», para que el lector tenga

claro que son intercambiables. Los tres términos recogen la denominación de

un tipo de incentivo que premia al tiempo cantidad y calidad. En la literatura

científica inglesa original también se confunde el «pay for performance» con

el «pay for quality», aunque no sean estrictamente lo mismo.

Resumen del artículo

Averbach AD, Landefeld CS, Shojania KG. The tension between

needing to improve care and how to do it. N Engl J

Med. 2007;357:608-13.

Contexto. De continuo se demuestran fallos en la calidad

con la que se prestan los cuidados clínicos, con graves repercusiones

en la salud de los pacientes (por los excesos o defectos

de la atención). Por ello, los intentos de mejora de la calidad

tienen siempre una recepción benevolente.

Objetivo. Analizar los prejuicios y lugares comunes que

facilitan la rápida adopción de las innovaciones que mejoran la

calidad.

Tipo de estudio. Revisión teórica, con abundantes ejemplos

prácticos.

Métodos. Los autores describen siete razones por las que

es casi habitual que se diseminen las iniciativas de mejora de la

calidad.

Resultados. Los autores describen siete razones que nos

llevan a aceptar demasiado fácilmente propuestas de mejoras

de la calidad: a) no podemos esperar (ponen como ejemplo de

adopción sin demostración la disminución del número de horas

de trabajo de los residentes a 80 semanales, lo que se supone

disminuye los errores en su trabajo); b) cualquier cambio es

bueno (es falso, como demuestran con el ejemplo de la supuesta

mejora de la atención a los diabéticos con el control de la

hemoglobina glucosilada); c) la copia del éxito asegura el éxito(falso, dada la complejidad de las organizaciones); d) si la efectividad

es obvia, la mejora también lo será (p. ej., lavarse las

manos es de efectividad obvia, pero no sabemos bien cómo

hacer que los profesionales se laven más las manos); e) la mejora

en un área servirá de catalizador para una mejora general

(no, como demuestra el error con los prometedores equipos de

emergencia, que no mejoran el resultado sanitario); f) los ensayos

clínicos no se pueden aplicar a la innovación en calidad

(cierto en parte, pero la medicina basada en pruebas es mucho

más que ensayos clínicos), y g) es costosísimo demostrar la eficacia

de la innovación en calidad (es costoso, pero más costosa

resulta la falta de calidad).

Comentario

La innovación en calidad tiene tan buen aura como la prevención.

Así, las actividades que se supone que mejoran la calidad

se aceptan por «buena intención». Necesitamos pruebas

también en calidad1. También para la aceptación de los incentivospor rendimiento, por mejora de la calidad del desempeño2.

El pago por rendimiento puede ser bien intencionado, pero

precisa demostrar sus beneficios en la salud de los pacientes y

de la población3.

Bibliografía

1. Shojania KG, Duncan BW, McDonald KM, Wachter RM. Safe but sound:

patients safety meets evidence-based medicine. JAMA. 2002;288:508-13.

2. McColl A, Roderick P, Gabby J, Smith H, Moore M. Performance indicators

for primary care: an evidence based approach. BMJ. 1998;317:1354-60.

3. Fleetcroft R, Cookson R. Do the incentive payments in the new NHS contract

for primary care reflect population health gains? J Health Serv Res

Policy. 2006;11:27-31 (2).

Pregunta

¿Es la calidad tan importante que no precisa del mismo

rigor en su mejora que otros campos de la práctica médica?

Respuesta

La calidad es importantísima, y es manifiestamente

mejorable en la práctica clínica, pero conviene ser rigurosos

en la diseminación y aceptación de propuestas de

mejoras de la calidad clínica.

> 1

ANTES DE INNOVAR EN CALIDAD, DEMUESTRE

LA EFECTIVIDAD DE LA INNOVACIÓN

Pregunta

¿Sirve para algo publicar y difundir datos sobre la calidad

del desempeño de instituciones y profesionales sanitarios?

Respuesta

Los efectos de la difusión de información sobre la calidad

del desempeño son escasos e inconsistentes.

> 2

LA PUBLICACIÓN Y PUBLICIDAD DE DATOS

SOBRE CALIDAD DEL DESEMPEÑO TIENE ESCASO

EFECTO PR�?CTICO

(2) Este artículo, clave en la discusión sobre el pago por rendimiento, fue comentado

por los firmantes en la sección «El último año de…» en 2007. Se trata del

quinto trabajo incluido en: Gérvas J, Pérez Fernández M. Los límites de la prevención

clínica. AMF. 2007;3:352-60.

61 AMF 2008;4(6):344-352 345

Juan Gérvas

Mercedes Pérez Fernández

Pago por desempeño («pay for performance») [P4P])

Resumen del artículo

Fung CH, Lim YW, Mattke S, Damberg C, Shekelle PG.

Systematic review: the evidence that publishing patient care

performance data improves quality of care. Ann Intern Med.

2008;149:111-23.

Contexto. En el sistema sanitario está de moda ser transparente,

con la esperanza de que la transparencia ayude a

mejorar (más calidad, mejor elección por el paciente, más seguridad).

Objetivo. Sintetizar los resultados de los trabajos en que

se analiza el impacto de publicar y difundir datos sobre la calidad

del desempeño.

Tipo de estudio. Revisión sistemática de la literatura científica

en inglés.

Métodos. Se partió de dos revisiones sistemáticas previas1,2,

para seleccionar todos los artículos que las citaban

hasta 2006. Además, se hizo una revisión de los trabajos con

datos originales publicados sobre la cuestión antes y después

de dichas revisiones. Se valoró primero la calidad de los trabajos,

y después se analizaron según se refirieran a hospitales,

profesionales o aseguradoras.

Resultados. De 2.543 artículos seleccionan 45 según los

criterios señalados. Casi todos son descriptivos, de hospitales

y referidos a cirugía cardíaca. En esta revisión no se llega

a resultados concluyentes. Los estudios sugieren un ligero

efecto en el rechazo de aseguradoras que tiene peores datos

de desempeño y un efecto menor en el aumento de la calidad

en los hospitales tras la publicación de los datos. No se

puede concluir acerca del impacto en la seguridad del

paciente o en la efectividad de los cuidados. Hubo efectos

secundarios, como la menor continuidad de la publicidad de

las aseguradoras que tuvieron peores resultados iniciales, el

rechazo en los hospitales de los pacientes más complicados

(cuyo tratamiento probablemente conllevaría peores datos

de calidad, por las complicaciones), el envío de casos más

graves a los mejores hospitales y la selección de los cirujanos

con menos mortalidad por parte de los pacientes de clase

alta (mientras los de clase baja seguían siendo atendidos por

los cirujanos con más mortalidad).

Comentario

Medir, analizar, publicar y difundir datos e información

sobre calidad del desempeño tiene impacto escaso e inconsistente

en aspectos prácticos. Al afán de transparencia le faltan

estudios rigurosos sobre los beneficios y perjuicios de la misma.

El pago por desempeño puede mejorar el panorama si se tienen

en cuenta estos problemas.

Bibliografía

1. Marhall MN, Shekelle PG, Leartherman S, Brook RH. The public release of

performance data: what do we expect to gain? A review of the evidence.

JAMA. 2000;283:1866-74.

2. Scheneider EC, Lieberman T. Publicly disclosed information about the

quality of health care: response of the US public. Qual Heatlh Care.

2001;10:96-103.

Resumen del artículo

Werner RM, Asch DA. Clinical concerns about clinical performance

measurements. Ann Fam Med. 2007;5:159-63.

Contexto. La implantación de los incentivos por calidad,

por desempeño, está cambiando también la práctica clínica en

Estados Unidos. Algunos clínicos se resisten, pero no parecen

encontrar mucho eco.

Objetivo. Analizar el fundamento de las quejas de los clínicos

que se oponen a la implantación ubicua de los incentivos

por rendimiento.

Tipo de estudio. Revisión teórica, ilustrada con ejemplos

de casos clínicos.

Métodos. Se valoran cuatro aspectos en contra de la actividad

clínica de calidad, y se hacen propuestas para lograr que

la medición del desempeño no provoque un decrecimiento

de la calidad de la atención clínica.

Resultados. Los incentivos por rendimiento tal y como se

utilizan en la clínica pueden incrementar la calidad de lo medido,

pero nada asegura que aumenten la calidad de la atención

propiamente dicha. Los autores insisten en cuatro cuestiones

concretas: a) los incentivos por desempeño se ciñen a áreas conpoco impacto en la mejora de la salud del paciente, b) los

incentivos no suelen incorporar criterios de prioridad, con lo

 

346 AMF 2008;4(6):344-352 62

Juan Gérvas

Mercedes Pérez Fernández

Pago por desempeño («pay for performance» [P4P])

Pregunta

¿Puede ser perjudicial para la calidad medir el desempeño?

Respuesta

Medir el desempeño no es inocente, y conlleva centrarse

en lo que se mide, que puede ser distinto de lo que

necesita el paciente.

> 3

AL MEDIR Y PAGAR POR LA CALIDAD

DEL DESEMPEÑO PODEMOS ESTAR CONTRIBUYENDO

A DISMINUIR LA CALIDAD CL�?NICA

que el médico clínico se dispersa, c) los incentivos pueden llevar

a dedicar tiempo en exceso al cumplimiento de los indicadores

con los que se mide el desempeño, dejando de lado los

problemas que presenta el paciente y d) los indicadores para el

pago por desempeño son demasiado simples, demasiado centrados

en aspectos concretos de las enfermedades y la prevención.

Respecto a la mejora del pago por rendimiento, proponen

ampliar los indicadores para que a) incluyan problemas generales,

para que sean menos específicos, b) sean indicadoressobre problemas de salud frecuentes,

c) tengan demostrada surelación con un cambio en la salud de los pacientes, y d) estén

priorizados según su «peso» clínico. Terminan afirmando que en

la actualidad la calidad en los indicadores de desempeño no

implica calidad en la atención clínica.

Comentario

Los autores citan el Quality and Outcomes Framework como

ejemplo (el uso en el Reino Unido del pago por rendimiento),

aunque sabemos que tienen un impacto que levanta recelo en

el Royal College of General Practitioners1, y que no se relacionan

con la salud de los pacientes ni de la población, sino con

la carga de trabajo para el médico general2. Parece, pues, que

algunos en Estados Unidos tienen una visión sesgada positiva

hacia la medición de la calidad3, lo que explicaría esta mirada

positiva hacia la experiencia inglesa.

Bibliografía

1. Royal College of General Practitioners. The future direction of General

Practice. A roadmap. Londres: RCGP; 2007.

2. Fleetcroft R, Cookson R. Do the incentive payments in the new NHS contract

for primary care reflect population health gains? J Health Serv Res

Policy. 2006;11:27-31.

3. Averbach AD, Landefeld CS, Shojania KG. The tension between needing to

improve care and how to do it. N Engl J Med. 2007;357:608-13.

Resumen del artículo

Snyder L, Neubauer RL for the American College of

Physicians Ethics, Professionalism and Human Rights

Committee. Pay-for-performance principles that promote

patient-centered care: an ethics manifesto. Ann Intern Med.

2007;147:792-4.

Contexto. La presión por cumplir con los objetivos en los

sistemas con fuerte pago por rendimiento puede llevar a conflictos

éticos. El médico siempre se encuentra en el dilema clínico

de servir al paciente o a la organización.

Objetivo. Señalar los principales problemas éticos que

plantea el pago por desempeño en la práctica clínica en

Estados Unidos. Definir la postura oficial del American College

of Physicians (ACP) sobre los conflictos éticos que genera el

pago por rendimiento.

Tipo de estudio. Revisión de los principales problemas por el

Comité de Ética, Profesionalismo y Derechos Humanos del ACP.

Métodos. Trabajo que representa la postura oficial del

ACP, desarrollado por su comité de ética.

Resultados. El ACP ve con preocupación el desarrollo de

los planes de pago por rendimiento, puesto que no se ha

demostrado su efectividad ni se han estudiado los efectos

adversos de su implantación. La medición del desempeño

puede ayudar a mejorar la calidad clínica, pero sólo cuando se

conozca mejor cómo hacerlo. Por ahora los indicadores son

demasiado específicos. Tales indicadores conllevan el riesgo de

que el trabajo clínico se centre en su cumplimiento. También

que se rechace a los pacientes en cuyo seguimiento se cumplirán

difícilmente los indicadores. Con ello se puede llegar a

modificar la relación entre médico y paciente, por centrarse el

acto clínico en el cumplimiento de los indicadores, no en las

necesidades del paciente («el paciente ha muerto, pero sus

electrólitos estaban controlados»). También pueden aumentar

el coste y las cascadas diagnósticas y terapéuticas. Como métodos

paliativos proponen: a) transparencia (para que el paciente

esté al tanto de la existencia de los incentivos y de cómo responde

a ellos su médico), b) investigación sobre mejores indicadores

de desempeño (para medir la atención compleja, la

accesibilidad, la continuidad y demás cuestiones que valoran

clínicos y pacientes) y c) monitorización de los efectos adversos

de los indicadores (no se puede suponer que son inocuos).

Comentario

Como toda intervención sanitaria, el pago por rendimiento

conlleva efectos adversos. Es clave valorarlos ante una intervención

de efectividad no demostrada1, sobre todo si uno de

los peligros es el aumento de las cascadas diagnósticas y terapéuticas

innecesarias2.

Bibliografía

1. Peterson LA, Woodard LD, Urech T, Daw C, Sookanan S. Does pay-for-performance

improve the quality of health care? Ann Intern Med.

2006;145:265-72.

63 AMF 2008;4(6):344-352 347

Juan Gérvas

Mercedes Pérez Fernández

Pago por desempeño («pay for performance») [P4P])

Pregunta

En Estados Unidos, ¿ven problemas éticos en el pago por

desempeño?

Respuesta

El pago por desempeño conlleva graves problemas éticos.

> 4

PROBLEMAS ÉTICOS EN EL PAGO POR DESEMPEÑO

EN ESTADOS UNIDOS

2. Pérez Fernández M, Gérvas J. El efecto cascada: implicaciones clínicas,

epidemiológicas y éticas. Med Clín (Barc). 2002;118:65-7.

Resumen del artículo

Pham HH, Ginsburg PB. Unhealthy trends: the future of

physician services. Health Aff. 2007;26:1586-98.

Contexto. El gasto sanitario en Estados Unidos supera ya

al 16% del PIB, y no deja de crecer. El aumento es en parte

achacable a las formas de pago y a los incentivos que reciben

los médicos.

Objetivo. Describir la práctica clínica ambulatoria estadounidense,

hacer un ejercicio de predicción si no cambia y

sugerir incentivos para que el cambio sea «sano».

Tipo de estudio. Ejercicio de prospectiva.

Métodos. Valoración de las características del trabajo del

médico «gringo» que han ido cambiando en las dos últimas

décadas, con análisis del impacto de las formas de pago y de

los incentivos.

Resultados. Los médicos con trabajo en el medio ambulatorio

(especialistas y generalistas) han ido abandonando la

dependencia tecnológica del hospital. Por efecto de los incentivos

de formas de pago por acto (que han valorado siempre

más lo tecnológico que lo cognitivo, y lo agudo más que lo crónico),

los médicos cada vez tienen más potentes centros diagnósticos

y terapéuticos ambulatorios a los que autoderivan

pacientes. Además, en la actualidad se han desarrollado guías

clínicas que se están introduciendo a través del pago por desempeño;

con ellas se intenta evitar la falta de calidad en la

consulta. Todo este movimiento favorece a los especialistas en

detrimento de los generalistas, que no ven incentivado su trabajo

de coordinación y de seguimiento de los pacientes crónicos

y con comorbilidad. En el futuro se precisan incentivos

añadidos al P4P para promover la coordinación de cuidados,

una intensidad de atención apropiada (número e intensidad de

recursos por episodio atendido) y el trabajo en grupo con aceptación

del seguimiento global de pacientes (las medical

homes).

Comentario. Estados Unidos constituye una excepción en

el mundo desarrollado, por no tener cobertura sanitaria pública

de toda su población. Pero conviene estar al tanto de las

propuestas de más pago por desempeño, y de medical homes

(que los autores ven como grandes centros de salud multiespecialidades

con potente tecnología, en el mismo sentido en que

se promueven en el Reino Unido los «policlínicos»), pues cuentan

con muchos defensores1-3.

Bibliografía

1. Wennberg JE, O’Connor AM, Collings ED, Weinstein JN. Extending the P4P

agenda. Part 1: How Medicare can improve patient decision making and

reduce unnecesary care. Health Aff. 2007;26:1564-74.

2. Wennberg JE, O’Connor AM, Collings ED, Weinstein JN. Extending the P4P

agenda. Part 2: How Medicare can reduce waste and improve the care of

the chronically ill. Health Aff. 2007;26:1575-85.

3. Goldfield N, Averill R, Vertress J, Fuller R, Mesches D, Moore G, et al.

Reforming the primary care physician payment system. Eliminating E&M

codes and creating the financial incentives for an “advanced medical

homes��?. J Ambulat Care Manager. 2008;31:24-31.

Resumen del texto

Royal College of General Practitioners. The future direction

of general practice. A roadmap. Londres: RCGP; 2007.

Contexto. El futuro ni se predice ni se fuerza, pero las instituciones

pueden o deben señalar los caminos que prevén recorrer.

348 AMF 2008;4(6):344-352 64

Juan Gérvas

Mercedes Pérez Fernández

Pago por desempeño («pay for performance» [P4P])

Pregunta

¿Es pasajera la moda del pago por rendimiento (P4P) en

Estados Unidos?

Respuesta

En Estados Unidos hay un decidido propósito de seguir

con el pago por rendimiento, en el que se incluirá la coordinación

y el trabajo en medical homes.

> 5

EL FUTURO MÉDICO EN ESTADOS UNIDOS: M�?S P4P

CON INCENTIVOS PARA COORDINACIÓN

(Y MEDICAL HOMES)

Pregunta

¿Cómo ve el Royal College of General Practitioners

(RCGP) el pago por rendimiento?

Respuesta

El RCGP no se opone al pago por rendimiento, pero

hace constar que puede poner en peligro la agenda común

médico-paciente y disminuir el profesionalismo médico.

> 6

EL FUTURO DE LA MEDICINA GENERAL

(EN EL REINO UNIDO) MODIFICADO

POR LOS INCENTIVOS POR DESEMPEÑO

Objetivo. Valorar los aspectos cruciales para los médicos

generales ingleses en lo que respecta a la mejora de sus servicios

en un entorno cambiante, tanto desde el punto de vista

político como social. Prever la respuesta a nuevas iniciativas

políticas y a nuevas necesidades sociales.

Tipo de estudio. Revisión y análisis de la actividad de los

médicos generales ingleses mediante la valoración de los mayores

problemas actuales, las condiciones sociales y políticas

que los condicionan, y las probabilidades de introducir cambios.

Métodos. Se trata de un trabajo colectivo, dirigido por los

responsables del RCGP. Han participado tanto pacientes como

médicos generales en ejercicio. También otros profesionales

sanitarios, responsables políticos y científicos.

Resultados. Con este documento, el RCGP intenta dar respuesta

a la presión social y política en el Reino Unido para

lograr un trabajo más eficiente de los médicos generales. En

concreto, reconocen el enorme impacto en la actividad clínica

diaria de los nuevos incentivos por rendimiento (P4P) incluidos

en el contrato, el Quality and Outcomes Framework. Para acceder

a estos fortísimos incentivos (de hasta 95.000 euros brutos

al año, para un centro de salud típico con tres médicos a tiempo

completo y unos 5.500 pacientes) se tiene que responder a

151 indicadores de calidad. Estos indicadores son clínicos

(81 en total, tipo «consejo contra el tabaco»), de organización

(56 en total, tipo «tiempo máximo para obtener cita con su

médico de cabecera»), de servicios adicionales (10 en total) y de

valoración del paciente (4 en total). El peligro es que la actividad

se centre en el puro registro electrónico que da acceso a

los incentivos, y que ello cambie el foco de interés sobre el

paciente y disminuya el profesionalismo médico (su independencia

y autoestima). El texto propone cambios que lleven a un

médico general polivalente, muy resolutivo y comprometido

con el trabajo clínico.

Comentario

La medicina general en el Reino Unido está sometida a tales

presiones que ya no es un modelo estimulante. La innovación

se ha convertido en una moda en sí. De ahí que haya voces críticas1,2.

Incluso se habla de desmantelamiento de la medicina

general3,4. Es comprensible el esfuerzo del RCGP por poner un

poco de orden en este caos innovador.

Bibliografía

1. Fleetcroft R, Cookson R. Do the incentive payments in the new NHS contract

for primary care reflect population health gains? J Health Serv Res

Policy. 2006;11:27-31.

2. Gérvas J, Starfield B, Violán C, Minué S. GPs with special interests: unanswered

questions. Br J Gen Pract. 2007;57:912-7.

3. Elwyn G, Taubert M, Checkland K, Williams S. Lost in the global sum? Br J

Gen Pract. 2007;57:439-40.

4. Jones R. Dismantling general practice. Br J Gen Pract. 2007;57:860-1.

Resumen del artículo

Lester H, Roland M. Future of quality measurements. BMJ.

2007;335:1130-1.

Contexto. El pago por calidad basado en la medición de

indicadores relacionados con el desempeño es moda duradera.

En el Reino Unido los médicos generales y su colegio pueden

verlo como una amenaza a la calidad clínica, pero el futuro del

pago por rendimiento está asegurado.

Objetivo. Valorar la posible evolución inmediata del pago

por rendimiento en el Reino Unido.

Tipo de estudio. Análisis teórico por dos figuras clave de

la negociación práctica de los contratos que implementan el

pago por rendimiento.

Métodos. Presentación del desarrollo histórico, valoración

de los resultados y consideración de los problemas más importantes

a resolver en la aplicación práctica del pago por calidad

(por desempeño).

Resultados. El pago por desempeño se introdujo en 2004,

y se corrigió por primera vez en 2006. En 2008 está en marcha

una nueva revisión. Se introdujo por: a) la constatación de

variabilidad en la calidad clínica, b) la posibilidad tecnológicade medir indicadores del desempeño, y

c) una política de aumento

de la inversión en medicina general a través de mejoras

en la calidad. Hay muchas posibilidades para la revisión de los

indicadores, desde dejarlos como están hasta añadir más y más,

o mejorar globalmente el conjunto, o eliminar lo que ya se ha

logrado, o rotar entre los indicadores para forzar las áreas de

mejora. Los autores tienen experiencia práctica en la discusión

de los indicadores, tanto en la fases previas (Martin Roland)

como en la actual (Helen Lester), y en su opinión lo mejor sería

rotar entre los indicadores para lograr que se fueran mejorando

distintas áreas en que se crea conveniente mejorar la calidad

de la atención. Proponen mejorar los indicadores sobre

cuestiones como aspectos interpersonales en la atención y

aspectos relacionados con la equidad.

65 AMF 2008;4(6):344-352 349

Juan Gérvas

Mercedes Pérez Fernández

Pago por desempeño («pay for performance») [P4P])

Pregunta

¿Qué se prevé en el próximo futuro sobre el pago por

desempeño en el Reino Unido?

Respuesta

Más pago por calidad, con énfasis en aspectos de la relación

interpersonal y de la equidad.

> 7

EL FUTURO DEL PAGO POR RENDIMIENTO

EN LA MEDICINA GENERAL INGLESA

Comentario

Los indicadores de la calidad del desempeño miden el desempeño

medido (y no es un trabalenguas, sino una constatación).

Lamentablemente, no sabemos mucho sobre el impacto

en el desarrollo profesional, la relación entre médico y paciente

ni la salud de los pacientes y la población. Los firmantes son

«creyentes» de los beneficios del pago por rendimiento1, y

lamentablemente en este texto no ponen en duda su bondad,

tanto en lo que se refiere a efectividad2 como a impacto en la

salud de la población3.

Bibliografía

1. Roland M. Linking physician pay to quality of care: a major experiment in

the UK. N Engl J Med. 2004;351:1448-54.

2. Peterson LA, Woodard LD, Urech T, Daw C, Sookanan S. Does pay-for-performance

improve the quality of health care? Ann Intern Med.

2006;145:265-72.

3. Fleetcroft R, Cookson R. Do the incentive payments in the new NHS contract

for primary care reflect population health gains? J Health Serv Res

Policy. 2006;11:27-31.

Resumen del artículo

Gérvas J, Ortún V, Palomo L, Ripoll MA. Seminario de

Innovación en Atención Primaria 2007. Incentivos en

atención primaria: de la contención del gasto a la salud de

la población. Rev Esp Salud Pública. 2007;81:589-96.

Contexto. Los incentivos monetarios son poderosos modificadores

de la conducta clínica, y muchas veces

se introducen como simples métodos para el control del gasto,

sin valorar las consecuencias sobre la salud de la población.

Objetivo. Analizar los incentivos desde el punto de vista

del médico general clínico, con énfasis en la búsqueda de la

salud de la población y en la potenciación de la «silla».

Tipo de estudio. Seminario con discusión sobre los incentivos

en atención primaria.

Métodos. Desarrollo del texto a partir de la presentaciónde una revisión general sobre incentivación, de Vicente Ortún1,

y de la discusión previa, en el propio taller, y posterior acerca

de los aspectos más clínicos.

Resultados. Los 37 autores de este artículo mezclan conocimientos

teóricos y prácticos al analizar los incentivos al uso en

España, en atención primaria. Valoran muchos incentivos actuales

como simples herramientas para contener el gasto, sin tener

en cuenta que lo interesante es la adecuación y la calidad de las

prestaciones (conseguir que se presten al 100% a quienes las

necesitan y que no se presten al 100% a quienes no las necesitan).

Los incentivos explícitos de simple contención del gasto

pueden llegar a destruir incentivos implícitos (p. ej., autoestima

profesional). Hay que evitar, además, la ingeniería documental,

el trabajar para cubrir las apariencias y documentar los indicadores

que aseguran la consecución de los incentivos. Lo importante

es la salud de los pacientes y de la población, pero sabemos

poco del impacto de los incentivos en el producto final. Por

ello se propone, al menos, que los incentivos mejoren la «silla», el

conjunto de procedimientos que se pueden hacer en la consulta

y el domicilio del paciente, con énfasis en lo básico (entrevista

clínica, exploración física, empatía y demás).

Comentario

En España también hay preocupación por las cuestiones éticas

que suscitan los incentivos2. Pero se habla poco de la necesidad

de recuperar el atractivo de la «silla» para el médico

general, de la imperiosidad de aumentar el componente clínico

de la práctica clínica en atención primaria. Se precisan

incentivos y correctivos que fomenten dicho componente clínico,

especialmente en lo poco que se sabe acerca de si aumenta

la salud de la población y de los pacientes.

Bibliografía

1. Ortún V. (Nuevas) formas de incentivación en atención primaria.

Seminarios de Innovación en Atención Primaria 2007. Disponible en:

www.fcs.es

2. Tevés J, Salmerón JM, Blanco JA, Calvet C, Morlans M. La direcció per

objectius incentivats. Un dilema deontològic? Annals Med. 2007;90:

35-7.

350 AMF 2008;4(6):344-352 66

Juan Gérvas

Mercedes Pérez Fernández

Pago por desempeño («pay for performance» [P4P])

Pregunta

¿Tenemos los médicos generales españoles capacidad de

discrepar de las modas de los incentivos por hacer cosas

y/o controlar el gasto?

Respuesta

Sí, existe una corriente de pensamiento que pide precaución

antes de la introducción de incentivos varios, incluidos

los del pago por rendimiento.

> 8

EN ESPAÑA TAMBIÉN ESTAMOS PREOCUPADOS

CON LOS INCENTIVOS EN ATENCIÓN PRIMARIA

Pregunta

¿Hay algún ejemplo que sugiera un efecto positivo en

salud del pago por rendimiento?

> 9

UN EJEMPLO DE MEJORA DEL PROCESO

Y DEL RESULTADO (AL MENOS CON EL P4P

RESPECTO AL TABAQUISMO)

Resumen del artículo

Mollet C, Gray J, Saxena S, Netuveli G, Majeed A. Impact

of a pay-for-performance incentive on support for smoking

cessation and on smoking prevalence among people with

diabetes. CMAJ. 2007;176:1705-10.

Contexto. El pago por desempeño es criticado por su falta

de efectividad e impacto en la salud de los pacientes. En general,

los que lo implantan presentan datos a favor, y los que lo

sufren, en contra.

Objetivo. Examinar el impacto del pago por registrar el

hábito tabáquico y por aconsejar contra el tabaco a los diabéticos

fumadores, incentivos incluidos en el contrato de 2004 de

los médicos generales ingleses, en el Quality and Outcomes

Framework.

Tipo de estudio. Trabajo tipo «antes-después», longitudinal,

con base poblacional.

Métodos. Se utilizan los registros electrónicos de pacientes

diabéticos de una zona de la ciudad de Londres (Reino Unido),

que incluye 36 centros de salud, de los que aceptaron participar

32 (unos 90 médicos generales). Se comparan los resultados anotados

en la historia clínica de 4.284 diabéticos, desde junio hasta

octubre de 2003 (antes) y de noviembre de 2005 a enero de 2006

(después de introducir el pago por rendimiento). Como indicadores

se utilizaron el registro del propio tabaquismo y del consejo

antitabaco (cuando correspondía) y se determinó la prevalencia

del tabaquismo en los pacientes estudiados.

Resultados. Entre 2003 y 2005 aumentó el registro del

hábito tabáquico entre los pacientes diabéticos atendidos en los

32 centros estudiados (del 90 al 99%). También aumentó el

número de pacientes diabéticos fumadores en los que se registró

el consejo contra el tabaco (del 48 al 84%). La prevalencia del

tabaquismo disminuyó entre los pacientes estudiados, del 20%

en 2003 al 16% en 2005. Los resultados fueron mejores en los

centros en que se partía inicialmente de datos peores, y sobre

todo en los pacientes de minorías étnicas (en los que la atención

suele ser de mucha peor calidad que en los «locales»). En las

mujeres la cesación de fumar fue menor que en los varones.

Comentario

El trabajo comentado demuestra la utilidad del pago por desempeño

en el caso del tabaquismo en diabéticos fumadores. El

consejo contra el tabaco es de las pocas actividades preventivas

de efectividad probada (retrasa 120 muertes por 100.000 habitantes

y año, contra 71 muertes mediante cribado, seguimiento y

tratamiento de la hipertensión y 14 muertes con estatinas en la

prevención secundaria tras el infarto de miocardio). Sin embargo,

en el contrato inglés se paga cinco veces más mediante P4P lo

referente a hipertensión en comparación con el consejo contra el

tabaco1. Naturalmente, al juzgar el trabajo, hay que tener en

cuenta el diseño («antes-después») que impide valorar el impacto

del simple acontecer en la población del abandono del tabaco2.

Bibliografía

1. Fleetcroft R, Cookson R. Do the incentive payments in the new NHS contract

for primary care reflect population health gains? J Health Serv Res

Policy. 2006;11:27-31.

2. Bell CM, Levinson W. Pay for performance: learning about quality. CMAJ.

2007;176:1717-9.

Resumen del artículo

Whalley D, Gravelle H, Silbad B. Effect of the new contract

on GPs’ working lives and perceptions of quality of care: a

longitudinal survey. Br J Gen Pract. 2008;58:8-14.

Contexto. Los cambios en los contratos de los médicos

ingleses (en 1966 y 1990) han tenido un gran impacto en sus

condiciones de trabajo.

Objetivo. Evaluar la percepción de los médicos generales

ingleses respecto al impacto del pago por rendimiento en su

vida profesional y laboral.

Tipo de estudio. Longitudinal, mediante encuestas postales

repetidas.

Métodos. Los autores enviaron una encuesta postal a una

muestra representativa de médicos generales del Reino Unido,

primero en 2001, después en febrero de 2004 (antes de poner

en marcha el pago por rendimiento), y por último en septiembre

de 2005 (18 meses tras el nuevo contrato). Contestó en

2004 el 57% (2.179 médicos generales). De ellos contestaron

67 AMF 2008;4(6):344-352 351

Juan Gérvas

Mercedes Pérez Fernández

Pago por desempeño («pay for performance») [P4P])

Respuesta

Sí, al menos respecto al consejo contra el tabaquismo y

el abandono del mismo.

Pregunta

¿Qué ha cambiado en la práctica y qué opinan los médicos

generales del nuevo contrato que incluye el pago por

rendimiento?

Respuesta

Los médicos generales ingleses valoran positivamente el

pago por rendimiento, ya que se asocia a trabajar menos

horas, a ganar más y a tener más satisfacción en el trabajo.

> 10

EL PAGO POR RENDIMIENTO, MEJOR DE LO

ESPERADO POR LOS MÉDICOS GENERALES INGLESES

352 AMF 2008;4(6):344-352 68 

EXPERIENCIA SUBJETIVA DE TOMAR MEDICACIÓN ANTIPSICÓTICA.

Enviado el 22 Agosto, 2009 en 1.¿COMO EMPEZAR? por josecaparros

La experiencia subjetiva de tomar medicación antipsicótica: un análisis del contenido de datos en Internet.
 

Moncrieff J, Cohen D, Mason JP. The subjective experience of taking antipsychotic medication: a content analysis of Internet data. Acta Psychiatr Scand, 2009: 120-111.
Traducción resumida por Emilio Pol Yanguas. El original está disponible en la biblioteca del Centro Dr. Esquerdo, San Juan de Alicante.
 

Introducción
Los medicamentos antipsicóticos se consideran un componente esencial de tratamiento de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. Su utilización se está expandiendo a otros trastornos psiquiátricos, como trastornos depresivo mayor, trastornos de personalidad, problemas de conducta en personas con retraso mental o enfermedad de Alzheimer,.. , y otras. En muchas de estos diagnósticos, se cree que el pronóstico depende de un adecuado cumplimiento con el tratamiento farmacológico. Sus efectos físicos han sido bien caracterizados, así como sus efectos sobre la conducta observable. Pero poco se sabe sobre los efectos subjetivos que producen en las personas que los toman. Sin embargo cada vez se reconoce más la importancia de la visión del paciente a cerca de sus problemas y su tratamiento.
El estudio de los efectos subjetivos de los antipsicóticos también puede dar pistas sobre el mecanismo de su acción terapéutica. La “indiferencia psíquica��? puede explicar el efecto terapéutico en las psicosis, haciendo que los síntomas psicóticos sean menos intrusivos y tengan un menor impacto emocional, más que eliminándolos totalmente. Los estudios de neuroimagen también relaciona el bloqueo de receptores dopaminérgicos D2, que se piensa es responsable del efecto antipsicótico, con la capacidad para producir disforia. Todo esto hace pensar que el efecto terapéutico de los antipsicóticos, lejos de ser específico, procede de su impacto general sobre la cognición y la emoción.
Las investigaciones tempranas llevadas a cabo sobre los efectos de los primeros fármacos antipsicóticos indicaron que estos producían un estado subjetivo caracterizado por enlentecimiento mental, apatía e indiferencia emocional. Estos hallazgos se confirmaron con la información proporcionada por voluntarios sanos que ingirieron tales fármacos, y por relatos en primera persona de pacientes que recalcaron que les producían distanciamiento emocional, reducción de iniciativas, disforia y akatisia. Este conjunto de efectos ha venido siendo reconocido como un síndrome inducido por neurolépticos al que se ha denominado como “disforia inducida por neurolépticos��?, “depresión acinética��?, “síndrome deficitario inducido por neurolépticos��? o “toxicidad conductual��?. En general, los estudios que se centran en los efectos adversos señalan que los efectos mentales adversos de los antipsicóticos son frecuentes, y a menudo experimentados de forma más desagradable que los efectos físicos. La experiencia negativa con el tratamiento farmacológico se ha relacionado con un pobre cumplimiento.
Es evidente que el perfil de efectos adversos físicos de los nuevos medicamentos antipsicóticos difiere del de los más antiguos. Por tanto las experiencias subjetivas también pueden diferir entre los distintos grupos de antipsicóticos. Aunque algunos estudios sugieren que los nuevos fármacos producen menos aversión que los antiguos, ensayos clínicos randomizados “naturalistas��? no han confirmado tal ventaja.
El objetivo de este estudio es compara los efectos subjetivos, especialmente mentales, tanto positivos como negativos, producidos por diferentes clases de antipsicóticos (risperidona, olanzapina y antipsicóticos típicos). Así como la relación entre efectos físicos y mentales de estos fármacos.
Método
Los autores examinaron los datos de una página de Internet http://www.askapatient.com, que compila los comentarios anónimos y sin censura que los usuarios, , con un amplio abanico de diagnósticos, hacen sobre de los efectos de tomar distintas clases de medicamentos. Aunque los autores trataron de conocer el objetivo y el patrocinio de la mencionada página, sus intentos al respecto fueron infructuosos. En la mencionada página, los usuarios disponen de dos campos en los que escribir en cada uno de ellos entre 25 y 100 palabras, uno sobre “efectos adversos��? y otro para “comentarios��?. A los usuarios se les pregunta también por algunos datos demográficos en campos separados, como edad, género, diagnóstico, tiempo que están tomando el medicamento. No se les pregunta sobre la dosis, pero algunos informas sobre este aspecto en los comentarios. Finalmente se les pide que valoren el fármaco de 1(lo más negativo) a 5 (lo más positivo).
Antes de escrutar las entradas de los pacientes, los autores elaboraron una lista de los posibles efectos subjetivos asociados con la toma de antipsicóticos. Todos los comentarios en la página, a fecha 17-08-2007, referidos a los fármacos en estudio se imprimieron y numeraron. Dos de los autores examinaron de forma independiente, no ciega respeto al fármaco, los comentarios para identificar temas recurrentes, utilizando como guía la lista anteriormente elaborada. Cuando se identificaron efectos y experiencias adicionales, se añadieron a la guía, y finalmente se elaboró una lista definitiva de efectos y experiencias, tras discusión y consenso por los dos investigadores. La lista se enfocó a detectar cualquier efecto o experiencia que se atribuyera a los antipsicóticos, y se excluyeron los comentarios que relataban solo síntomas psiquiátricos, no obstante la relación entre los efectos subjetivos producido por el fármaco y el cambio en los síntomas psiquiátricos si se registró. También se evaluaron efectos físicos comunes notificados.
Uno de los investigadores codificó los comentarios los comentarios conforme a la lista final de efecto. La bondad de la clasificación fue examinada mediante una prueba Kappa de concordancia, con una muestra clasificada simultáneamente por otro de los investigadores. Para comparar los efectos asociados con diferentes fármacos, se anotó el número de comentarios que mencionaban cada categoría de efectos, por tipo de fármaco antipsicótico, y se realizó una pruebaChi-2 a tres bandas.
Resultados
En la base de datos se encontraron comentarios en primera persona sobre 3 antipsicóticos clásicos: clorpromazina, trifluperazina y haloperidol. Después de eliminar los comentarios repetidos o enviados por familiares o amigos, quedaron, 9 comentarios sobre clorpromazina, 7 sobre trifluperazina y 26 sobre haloperidol, a fecha 17 de agosto del 2007. Durante este año se escribieron en la página web 3 comentarios más sobre haloperidol y otro para trifluperazina, que se incluyeron en la base de datos, con la finalidad de incrementar el tamaño de muestra. Los datos de los tres antipsicóticos clásicos se analizaron conjuntamente, dado que lo reducido de la muestra prohibía realizar comparaciones entre ellos, quedando en 46 el número de comentarios sobre antipsicóticos típicos. También a 17 de agosto del 2007, en la web había 176 comentarios para olanzapina de los cuales 170  eran en primera persona, y 256 comentarios sobre risperidona, de ellos 223 en primera persona.
Los pacientes que escribieron sobre antipsicóticos típicos eran mayores que el resto. La media de edad en años (desviación típica) fue de 36,3 (13,1) para el grupo de típicos (T), 30,7 (10,5) para el grupo de risperidona (R) y 34,1 (10,6) para el de olanzapina (O) (p=0,001) (Kruskall-Wallis). El grupo que tomaba antipsicóticos típicos también llevaba más tiempo en días tomando el fármaco que el resto, 776,4 (1507,7) (T); 609,9 (1043,5) (R); 464,5 (837,9) (O), pero la diferencia no era estadísticamente significativa, (p=0,10). La proporción de mujeres fue similar en los 3 grupos 52,2% (T), 57,0% (R); 54,7% (O).
Aunque en la web no se preguntaba específicamente por la dosis recibida, algunos usuarios de los medicamentos la notificaron en sus comentarios, las dosis de los 3 antipsicóticos típicos se convirtieron en equivalentes de haloperidol. Las dosis medias en mg (desviación típica) [rango] fueron para el grupo de típicos (n=11) 6,5mg (3,8) [1,5-13,3]; para el grupo risperidona (n=68) 2,2mg (1,7) [0,25-7); y para el grupo olanzapina (n=35) 11,3mg (9,4) [3-20].  (Nota del comentarista: a fin de compara las dosis de los tres grupos, indicamos para cada uno de ellos la correspondencia en mg de  1 Dosis Diaria Definida para haloperidol 8mg, para risperidona 5 mg, para olanzapina 10mg).
La puntuación de la satisfacción, en la escala 1-lo peor á 5 lo mejor, con el medicamentos por los usuarios, no difirió entre los tres grupos de fármacos, ni cuando se compararon las medias 2,37 (1,67) (T), 2,70 (1,45) (R); 2,75 (1,48) (O), (p=0,26; Kruskall-Wallis); ni cuando se compararon los porcentajes de pacientes que pintuaron 1ó 2, (57% T, 49% R, 49% O), 3 (17% T, 20% R, 18% O), y 4ó 5 (26% T, 31% R, 34% O) (p=0,84). Cuando se mezclaron las puntuaciones de R y O, la diferencia respeto a T tampoco fue significativa (p=0,10 - Mann-Whitney).
El diagnostico de psicosis/esquizofrenia fue más frecuente entre los que recibían fármacos clásicos (37%), que entre los que recibían risperidona 32,7% u olanzapina 22,9% (p=0,10). Por el contrario los trastornos afectivos fueron más frecuentes en el grupo olanzapina: trastorno bipolar  15,2% T; 28,3% R, 40,6% O (p=0,001);  depresión 4,7% T; 9,0% R; 15,3% O (p=0,04). No hubo diferencias respeto al trastorno de ansiedad: 6,5% T, 9,4% R; 10% O (p=0,77).
La concordancia entre los dos investigadores al clasificar los efectos subjetivos y físicos, asociados a los 3 categorías de antipsicóticos fue elevada, índice Kappa =0,8, para todos los ítems, excepto para “eufoeria��? (Kappa =0,68) (p<0,00,1). A continuación se listan los distintos tipos de efectos y el número (porcentaje) de sujetos que los refieren, para cada categoría y fármacos, así como la significación estadística.
 

Principales categorías de efectos subjetivos y efectos físicos asociados con el uso de antipsicóticos
Categoría de efectos
Típicos (n=46)
Risperidona (n=223)
Olnazapina (n=170)
significación
Efectos sedantes (somnolencia, sedación diurna, fatiga, letargo, dificultad para despertar)
20 (43,5)
93 (41,7)
95 (55,9)
P=0,017
Efectos cognitivos (pérdida de concentración o memoria, lentitud mental)
16 (34,8)
41 (18,4)
29 (17,1)
P=0,022
Efectos emocionales y sobre la motivación (aplanamiento emocional, indiferencia, pérdida de interés, cambio de personalidad, pérdida de interés)
9 (19,6)
48 (21,5)
37 (21,8)
P=0,95
Efectos parkinsonianos (rigidez, lentitud, temblor)
15 (32,,6)
22 (9,9)
6 (3,5)
P<0,001
Akatisia (inquietud mental o física y tensión)
11 (23,9)
16 (7,2)
9 (5,3)
P<0,001
Ansiedad, irritabilidad
4 (8,7)
20 (9,0)
9 (5,3)
P=37
Depresión
2 (4,3)
9 (4,0)
10 (5,9)
P=0,69
Ideación suicida (atribuible al medicamento)
2 (4,3)
3 (1,4)
6 (3,5)
P=0,27
Euforia, relajación, tranquilidad
1 (2,2)
7 (3,1)
8 (4,7)
P=0,61
Dificultades sexuales
1 (2,2)
59 (26,5)
9 (5,3)
P<0,001
Efectos hormonales
0
30 (13,5)
0
P<0,001
Aumento de peso
5 (10,9)
82 (36,8)
88 (51,8)
P<0,001
Aumento extremo de peso
2 (4,3)
30 (13,5)
49 (28,8)
P<0,001
Incremento del apetito o anhelo de alimento
0
19 (8,5)
43 (25,3)
p<0,001

Sedación fue el efecto subjetivo más frecuentemente descrito para las tres categorías de fármacos, seguido de sentimiento subjetivo de pérdida de capacidades cognitivas y también aplanamiento afectivo y desinterés. La sedación fue referida por un mayor porcentaje de sujetos tomando olanzapina, mientras que las dificultades cognitivas fue referida en mayor proporción por usuarios de antipsicóticos típicos. Un pequeño número de sujetos (<5%) de cada clase de antipsicóticos refirió efectos mentales subjetivos positivos como euforia, calma, o relajación (más frecuentemente con olanzapina).
Para los tres grupos de fármacos algunos usuarios informaron que los causaba depresión o ideación suicida. El 13,8% de los que notificaron akatisia informaron también de padecer pensamientos suicidas, frente a solo el 1,5% de los que no padecieron akatisia(p<0,001). Esta asociación entre akatisia y pensamiento suicida se debe fundamentalmente a los pacientes que tomaban olanzapina, (p<0,001), mientras que no hubo asociación significativa cuando se consideraron los pacientes que tomaban risperidona (p=0,08) o antipsicóticos típicos (p=0,42).
Las frecuencias relativas de quejas sobre problemas físicos es similar a la esperada para cada categoría de fármacos antispcióticos. Efectos extrapiramidales más frecuente con fármacos típicos, que con el resto. Los efectos sexuales y hormonales fueron más frecuentes con risperidona. Los efectos metabólicos fueron más frecuentes con olanzapina.
En la tabla contigua se compilan algunos comentarios textuales, de los usuarios de la página http://www.askapatient.com, que resumen efectos subjetivos de los antipsicóticos. Los efectos sedantes son percibidos como profundos y muy discapacitantes. Los sujetos describen efectos físicos de los antipsicóticos (parkinsonianos, sobre la esfera sexual y hormonal y los metabólicos) como relacionados con los efectos mentales. Los términos “zombi��?, “lavado de cerebro��?, “cerebro muerto��? fueron utilizados para describir el impacto global de la toma de antipsicóticos por 4 sujetos (9%) que tomaban antipsicóticos típicos, 26 (11,7%) que tomaban risperidona y 23 (13,5%) que tomaba olanzapina.
Algunos pocos sujetos atribuían el beneficio de estos fármacos precisamente a su capacidad sedante. La capacidad de estos fármacos para ralentizar los procesos mentales también fue identificada por algunos sujetos como un importante contribuyente al efecto terapéutico. Otros describen como la medicación disminuye la intrusividad o el impacto emocional de los síntomas psicóticos y pensamientos indeseados. La pérdida de interés inducida por los medicamentos es vista como algunos como parte del efecto beneficioso. En varios comentarios se refleja la dificultad de sopesar el impacto negativo del fármaco y la mejoría de los síntomas.
 

Comentarios textuales que reflejan los  categorías de efectos subjetivos y efectos físicos asociados con el uso de antipsicóticos
Categoría de efectos
Comentario típico
Efectos sedantes (somnolencia, sedación diurna, fatiga, letargo, dificultad para despertar)
*Me siento muy fatigado por las mañana y algunos días no puedo levantarme de la cama
*Me siento cansado todo el tiempo, demasiado cansado como para estar deprimido
*Suelo dormir 14 horas por la noche, pero por la mañana me siento tan cansado que no puedo realizar mis tareas diarias, no puedo ni asearme, ni ir la compra
Efectos cognitivos (pérdida de concentración o memoria, lentitud mental)
*Baja capacidad para tomar decisiones
*Sin pensamientos ni mundo interior
*Nebulosa mental todo el tiempo
*Estado mental alterado, no puedo concentrarme, dificultad de juicio y pensamiento
*Mente en blanco
*Pensamiento inactivo
*Pérdida de ingenio
Efectos emocionales y sobre la motivación (aplanamiento emocional, indiferencia, pérdida de interés, cambio de personalidad, pérdida de interés)
*Yo no siento absolutamente nada. Ni tristeza, ni diversión, Nada
*Emocionalmente vacio, muerto por dentro… me ha quitado mi sentido del humor
*Obviamente todo lo que me rodea,.., toda mi creatividad ha quedado aplastada
*Sin emociones, solo un extraño, hueco, sentimiento de vacío, sin deseo, sin excitación, sin disfrutar, nada
*Total derribo de lo que sobresalía en mi personalidad
*Zombi impasible
*Falta de interés en la vida, no quiero seguir viviendo
*Demasiado limitado, demasiado robotizado, emoción muerta
*Perdida de emociones y sentimiento general de nada me preocupa del todo
*Mi personalidad se ha humedecido
*Falta general de interés por cualquier cosa
Efectos parkinsonianos (rigidez, lentitud, temblor)
*Extremadamente duro moverme, pensar, hablar
*Me siento como un zombi, no puedo pensar claro y mi movimiento es lento
*Pesadez mental y física, sentimientos lentos
*Me siento como si fuera a cámara lenta
*No soy capaz de pensar adecuadamente y experimento el mundo como a media velocidad. No puedo mantener mi mente focalizada y mis ojos son lentos
*sentimientos inhibidos
Akatisia (inquietud mental o física y tensión)
*Inquietud horrible
*Agitación física extrema combinado con un estado de tener mente de zombi
*Siento como si arañaran mis ojos por dentro y mi piel por fuera y corriera por las paredes
* Desagradable ansiedad como un tipo de inquietud en las piernas
*inquietud del tipo que hace querer matarse
Euforia, relajación, tranquilidad
*Me deja más relajado y contenido
*Esto ha mantenido mi humor más equilibrado, dándome una sensación de calma, que no había tenido en mucho tiempo
Dificultades sexuales
*He perdido mi capacidad para sentir emociones, he perdido mi libido, …, he perdido mi capacidad para tener una erección
Efectos metabólicos
*Voraz hambre de rapaz que nunca se sacia
*Nunca había comido tanto, desde que tomo Zyprexa he ganado 20 kg, en poco tiempo y mi mente esta en un estado de voraz letargo e indiferencia en el que solo me preocupo de comer cualquier cosa, ahora me siento y como lo que haya a mano
*Quiero comer y comer, dormir y dormir, y en ocasiones quiero hacer ambas cosas a la vez

Discusión
Los sujetos estudiados, constituyen una muestra autosesgada, los usuarios de Internet. Los usuarios de Internet suelen ser más jóvenes que la población general, además son sujetos suficientemente motivados y con capacidad para expresarse por esta vía. La ausencia de censura es un aspecto positivo de estos comentarios. La mayoría de los sujetos escribieron más en el campote “comentarios��? que en de “efectos adversos��?. La naturaleza de los efectos identificados en la web son consistentes con los hallados en los estudios convencionales de prevalencia. Por ejemplo en estudios con cuestionarios, la mitad de los sujetos se quejaban de sedación y dificultades de concentración, y un tercio refirió aplanamiento afectivo.
La puntuación de satisfacción con los fármacos indica que aproximadamente la mitad de los pacientes encuentran beneficiosos los medicamentos. Como la mayoría de los sujetos estaban tomando el medicamento un año o más tiempo, es posible que se hubieran seleccionado aquellos sujetos más satisfechos, ya que aquellos otros menos satisfechos habrían abandonado tempranamente.  Las dosis empleadas por los sujetos que proporcionan información al respecto es media-baja, en la zona inferior del rango de dosis recomendado, menor que la generalmente utilizada en la zona alta de dicho rango o superior.
La medicación concomitante, que reciben más del 80% de los pacientes con antipsicóticos puede ser responsable, al menos en parte, de los resultados obtenidos, pero este aspecto no se ha estudiado aquí. En la muestra estudiada hay una sobrerreperesentación de pacientes con diagnostico de trastorno bipolar, en comparación con los diagnósticos encontrados en estudios sobre relación de entre uso de antipsicóticos y diagnósticos.
Un problema potencial es la interpretación errónea de síntomas de la enfermedad como efectos adversos de los fármacos. En este estudio, la distribución por tipo de antipsicótico de los efectos físicos, permite una validación de atribución al fármaco de los síntomas mentales hallados de este estudio.
 Los datos sugieren que los diferentes tipos de antipsicóticos producen sorprendentemente efectos emocionales, motivacionales y cognitivos muy similares. Aunque los efecto fiscos son diferentes para cada clase de fármacos, los usuarios de las tres categorías de antipsicóticos relacionan los efectos mentales con los físicos. Se sabe desde hace tiempo que los antipsicóticos producen efectos desagradables en mucha gente, y así queda ilustrado en muchos comentarios. La puntuación de la satisfacción con el fármaco apunta a las posibilidad de que los nuevos antipsicóticos sean más aceptables que los antiguos, pero las diferencias no son estadísticamente significtivas.

Los comentarios sobre los efectos sedantes, cognitivos y emocionales, y su relación con el beneficio aportado por estos fármacos, hacen pensar que el efecto terapéutico deseado de los antipsicóticos se obtiene, con independencia del tipo de fármacos, de efectos inespecíficos, usualmente experimentados como adversos para el conjunto del funcionamiento mental. Muchos médicos ignoran o minimizan las quejas subjetivas de los pacientes, sobre los antipsicótico. Los hallazgos de este estudio muestran como estos efectos se entretejen en el conjunto de la experiencia global del medicamento, y que los pacientes  se encuentran en la dificultad de “comerciar��? entre una posible reducción de los síntomas y un estado más bien desagradable inducido por el fármaco. Esto explica que la mayoría de los pacientes psicóticos crónicos abandonen el tratamiento, tanto con los nuevos como con los antiguos antipsicóticos, antes del año y medio de iniciado. Para mejorar la experiencia de lospacientes, las dosis de antipsicóticos deben mantenerse lo más bajas posible, y el uso adición, en caso necesario, de fármacos con efectos menos desagradables, como las benzodiazepinas. Las aproximaciones terapeuticas que minimizan el uso de antipsicóticos, como “paradigma soteria��? deben explorarse (http://www.moshersoteria.com), dado los resultados prometedores de algunos informes.

TRADUCIDO POR EMILIO POL YANGUAS

ANTIDEPRESIVOS DE SEGUNDA GENERACIÓN

Enviado el 3 Agosto, 2009 en 1.¿COMO EMPEZAR? por josecaparros

ANTIDEPRESIVOS DE SEGUNDA GENERACIÓN: REVISIÓN DE GRUPO. Informe para la Comisión de Farmacia y Terapéutica
 Autores del informe: Servicio de Farmacia: Francisco Martínez-Granados, Eduardo Climent Grana, Juan Pablo Ordovás Baines. Servicio de Psiquiatría: Enrique Pérez Martínez.
Enero 2008
1. JUSTIFICACIÓN
Se han ido incorporando fármacos antidepresivos heterocíclicos e inhibidores de la recaptación de serotonina al arsenal terapéutico para el tratamiento farmacológico de la depresión. La mayor cabida de estos nuevos antidepresivos viene potenciada por los ensayos de estos medicamentos en nuevas indicaciones como la ansiedad generalizada o el trastorno de angustia.
Se hace necesario en este contexto de complejidad farmacoterapéutica, la revisión de este grupo farmacológico con el fin de evidenciar características diferenciales en cuanto a eficacia, efectividad, perfil de seguridad y otros aspectos importantes en el proceso de selección de medicamentos.
Este texto pretende ser una herramienta de apoyo en la selección de antidepresivos de segunda generación eficaces, seguros y coste-efectivos.
 

2. AGENTES DISPONIBLES EN ESPAÑA1
Básicamente pueden establecerse los siguientes grupos de medicamentos antidepresivos:
v  Inhibidores de la recaptación de serotonina (5-HT) y noradrenalina (NA), con acción antagonista sobre diversos receptores (adrenérgicos, colinérgicos muscarínicos o histaminérgicos). Este grupo incluye a los antidepresivos tricíclicos (ATC). Están comercializadas en España: amitriptilina, clomipramina, dosulepina, doxepina, imipramina, maprotilina, nortriptilina y trimipramina.
v  Inhibidores de la monoamino-oxidasa (IMAO). Solo está disponible en España un inhibidor irreversible de las dos formas funcionales de la enzima (MAO-A y MAO-B) que es la tranilcipromina. Otro miembro de este grupo es la moclobemida, que se diferencia de los anteriores por inhibir de forma reversible y selectiva la MAO-A.
v  Antagonistas de los receptores α2 presinápticos. Mianserina y su análogo piridínico, la mirtazapina, son los únicos componentes de este grupo.
v  Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina (IRNA): reboxetina.
v  Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Desde la introducción en España de la fluvoxamina, se han añadido fluoxetina, paroxetina, sertralina y citalopram (así como su estereoisómero activo, el escitalopram).
v  Inhibidores no selectivos de la recaptación de noradrenalina y serotonina (IRNS). A este grupo pertenece venlafaxina y duloxetina.
v  Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina y dopamina. El bupropión constituye el único representante, por el momento, de este grupo.
v  Antagonistas de los receptores serotoninérgicos 5-HT2 e inhibidores débiles de la captación de serotonina (SARI). Este grupo está formado actualmente solo por trazodona. Su inclusión en este grupo se debe a su manifiesto efecto antagonista sobre los receptores serotoninérgicos 5-HT2A y probablemente 5-HT2C, aunque también poseen una débil actividad inhibidora de la recaptación de 5-HT.
 

3. INDICACIONES APROBADAS DE LOS ANTIDEPRESIVOS DE SEGUNDA GENERACIÓN2

Depresión Mayor
Trastorno Obsesivo-Compulsivo
Trastorno de Pánico (o de Angustia)
Trastorno de Estrés Postraumático
Trastorno de Ansiedad Generalizada
Síndrome Premenstrual
Fobia Social
Bulimia Nerviosa
Dolor Neuropático
Mirtazapina

Mianserina

Reboxetina

Duloxetina

Sí *

Fluvoxamina


Fluoxetina


Sí *
Sí *

Paroxetina





Sí *

Sertralina




Sí *

Citalopram




Escitalopram





Venlafaxina

Sí *


Trazodona

Bupropión

* Autorizado por la FDA para estas indicaciones
 4. FARMACOLOG�?A3
4.1. ISRS
Aunque clásicamente se ha hecho hincapié en la acción de los ISRS en el terminal axónico presináptico, las investigaciones más recientes han determinado que los eventos que ocurren en el extremo somatodendrítico de la neurona serotoninérgica pueden ser más importantes para explicar sus acciones terapéuticas. Es posible que los eventos que ocurren en la neurona serotoninérgica postsináptica medien algunos de los efectos secundarios agudos y el desarrollo de la tolerancia a dichos efectos a la larga. Cuando se administra un ISRS de forma aguda, la serotonina (5HT) aumenta debido al bloqueo de su bomba de transporte, pero lo que se ha observado en estudios neurocientíficos es que el bloqueo de la bomba de recaptación presináptica no produce inmediatamente una gran acumulación de serotonina en la sinapsis, sino que en realidad, cuando se inicia un ISRS, la 5HT alcanza un nivel mucho más elevado en el área de los cuerpos celulares del rafe mesencefálico que en las áreas cerebrales donde terminan los axones, lo que explica los efectos secundarios agudos y el efecto ventana terapéutico: a la larga, el incremento de 5HT en los autoreceptores somatodendríticos 5HTA1A tiene el efecto de regularlos a la baja y de desensibilizarlos, por lo que el curso temporal de esta desensibilización se corresponde con el inicio de las acciones terapéuticas. Conforme este proceso se desarrolla, la 5HT se incrementa en la sinapsis haciendo que se desensibilicen también los receptores postsinápticos 5HT2A, 5HT2C, 5HT3 y 5HT4 y este fenómeno coincide con el inicio de la tolerancia a los efectos secundarios.
En cuanto a las vías neurológicas implicadas, las acciones antidepresivas implican a la proyección de neuronas serotoninérgicas desde el rafe mesencefálico a la corteza frontal. Las acciones terapéuticas en la bulimia, la voracidad y varios trastornos más de los hábitos alimentarios pueden estar mediadas por la vía serotoninérgica desde el rafe a los centros de la alimentación y el apetito en el hipotálamo. La estimulación aguda de los receptores 5TH2A y 5TH2C en la proyección desde el rafe hasta la corteza límbica puede causar la agitación mental aguda, la ansiedad o la inducción de los ataques de pánico que se pueden observar en las primeras dosis. La estimulación aguda de los 5HT2A en los ganglios basales puede ocasionar cambios motores debidos a la inhibición serotoninérgica de la neurotransmisión de dopamina en aquellos. La estimulación de los 5HT2A en los centros del sueño del tronco cerebral puede provocar movimientos musculares rápidos (mioclonías) durante la noche. La estimulación de los 5HT2A en la médula espinal puede inhibir los reflejos espinales del orgasmo y la eyaculación y causar disfunción sexual. La estimulación de los 5HT2A en los centros del placer mesocorticales puede reducir la actividad dopaminérgica en ellos y provocar apatía o una disminución de la líbido. La estimulación de los 5HT3 en el hipotálamo o el tronco cerebral puede causar náuseas o vómitos respectivamente. La estimulación 5HT3 y 5HT4 en el tracto gastrointestinal puede provocar un aumento de la motilidad intestinal, calambres y diarrea.
 

4.2. IRNA
Aunque todavía no es posible determinar quién responderá a un agente serotoninérgico y quién a uno noradrenérgico, existe la idea de que quienes presentan un síndrome de deficiencia serotoninérgica (es decir, depresión asociada a ansiedad, pánico, fobias, estrés postraumático, obsesiones y trastornos de la alimentación) podrían responder mejor a los AD serotoninérgicos, mientras que aquellos con el síndrome de deficiencia noradrenérgica (es decir, aquella cuya depresión está asociada a fatiga, apatía y trastornos cognitivos notables, especialmente deterioro de la concentranción, problemas a la hora de centrar y mantener la atención, lentitud en el procesamiento de la información y deficiencias en la memoria de trabajo) teóricamente podrían responder mejor a reboxetina. Sin embargo, esto no se ha comprobado clínicamente y el fundamento no es más que una hipótesis neurocientífica.
En lo que se refiere a la acción antidepresiva, las evidencias apuntan a la proyección de neuronas noradrenérgicas desde el locus coeruleus a la corteza frontal como el sustrato de la acción terapéutica, en este caso, a través del receptor postsináptico beta 1. Teóricamente las acciones terapéuticas en la mejoría de la apatía, la fatiga y el retraso psicomotor podrían estar mediadas por las vías noradrenérgicas desde el locus coeruleus a la corteza límbica. En cuanto a los efectos secundarios, la estimulación aguda de los receptores beta 1 en el cerebelo o en el sistema nervioso simpático periférico puede provocar activación motora o temblor. La estimulación aguda de los receptores noradrenérgicos del sistema límbico puede causar agitación y aquellos situados en los centros cardiovasculares del tronco cerebral y los que descienden por la médula espinal pueden alterar la presión sanguínea. La estimulación de los receptores noradrenérgicos en el sistema nervioso simpático puede causar una reducción neta del tono colinérgico parasimpático, dado que estos sistemas tienen papeles recíprocos en los órganos y tejidos periféricos. De esta forma, un incremento de norepinefrina puede producir síntomas pseudos-anticolinérgicos no porque bloqueen los receptores muscarínicos sino porque incrementan el tono simpático, lo cual resulta a nivel clínico en sequedad de boca, estreñimiento y retención urinaria.
 

4.3. IRNS
Una clase que combina las acciones tanto de los ISRS como de los IRNA es la también denominada clase de los inhibidores duales de la recaptación de 5HT y NA. Esta denominación puede ser confusa ya que los ATC son también inhibidores duales de la recaptación de estos neurotransmisores; lo que constituye la característica única de la venlafaxina (el IRNS prototipo) es que comparte las propiedades inhibidoras de la recaptación de 5HT y NA –y en menor medida de la dopamina- con los ATC clásicos pero sin las propiedades bloqueadoras de los receptores alfa 1, los colinérgicos y los histamínicos.
Venlafaxina, en función de la dosis, tiene distintos grados de inhibición de la recaptación de 5HT (más potente y por tanto a dosis inferiores), de la recaptación de NA (de potencia moderada y por tanto presente en dosis altas) y de la recaptación de DA (menos potente y presente solo a dosis más elevadas).
 

4.4. Antagonistas de los receptores α2 presinápticos
Otra manera de elevar los niveles de NA y 5HT es bloquear los receptores alfa 2; la norepinefrina interrumpe su propia liberación interactuando con los autoreceptores alfa 2 presinápticos de las neuronas noradrenérgicas; del mismo modo, la norepinefrina interrumpe la liberación de 5HT interactuando con los heteroreceptores alfa 2 presinápticos de las neuronas serotoninérgicas. Si se administra un antagonista alfa 2, la norepinefrina ya no puede ejercer el efecto regulador sobre las neuronas noradrenérgicas y serotoninérgicas. Existe además un segundo mecanismo de acción que incrementa la liberación de 5HT  de forma importante. Las neuronas noradrenérgicas del locus coeruleus inervan los cuerpos celulares de las neuronas serotoninérgicas del rafe mesencefálico. Este estímulo noradrenérgico aumenta la liberación de 5HT a través del receptor alfa 1 postsináptico. Así, cuando la norepinefrina resulta desinhibida en la vía noradrenérgica hacia el rafe, la liberación de norepinefrina se incrementará y estimulará los receptores alfa 1 produciendo la liberación de más 5HT. La mirtazapina tiene además propiedades antagonistas 5HT2A, 5HT2C y antihistamínicas H1 (lo que contribuye tanto a la propiedad hipnótico-sedante como al aumento de peso). El bloqueo de 5HT2A, 5HT2C y 5HT3 evitan desde un punto de vista teórico efectos secundarios como la ansiedad, las náuseas y la disfunción sexual.
 

4.5. SARI
El antagonismo 5HT2A hace que, desde una perspectiva neurofarmacológica, los ADs de este grupo carezcan de efectos secundarios como disfunción sexual, ansiedad o agitación. La trazodona (el único comercializado en España), además, bloquea los receptores alfa 1 y los histamínicos H1, lo que lo hace un fármaco muy sedante; como ventaja adicional, carece de efectos anticolinérgicos significativos.
 

5. FARMACOCINÉTICA
Citalopram tiene una semivida de eliminación plasmática (t 1/2) de aproximadamente 36 horas en estado estacionario y es independiente del sexo. La t1/2 de paroxetina está aumentada en ancianos (aumenta de 36 a 90 horas), población en la que se han descrito concentraciones plasmáticas aumentadas. Fluoxetina tiene la t1/2 más prolongada (1-4 días) y su metabolito activo norfluoxetina de 7-15 días lo que puede ser ventajoso para pacientes que muestren un bajo grado de adherencia. Sertralina presenta una t1/2 sexo y edad dependiente.
Citalopram y sertralina presentan una farmacocinética lineal, mientras que fluoxetina y paroxetina exhiben una farmacocinética no lineal, lo que significa que pequeños aumentos de dosis pueden dar lugar a concentraciones plasmáticas desproporcionadas, lo cual supondría una eventual toxicidad de tipo anticolinérgica para paroxetina.

Absorción F (%)
Tmax (horas)
Interacción con alimentos
Volumen de distribución (l/kg)
Unión a proteínas plasmáticas
Metabolitos activos
Semivida eliminación
Cinética Lineal
Mirtazapina
50 1.5-2 No - 85 20-40 h (mayor en mujeres) Sí, en dosis 30-80 mg
Mianserina
20-30 2-3 No 27.5 90 10-40.8 h
Reboxetina
92-94 1.5-2.4 No 0.38-0.92 96-97 No 12-14 h -
Duloxetina
30-80 6-10 - ≥ 90 No 8-17 h -
Fluvoxamina
94 3-8 No 25 77 No 15 h No
Fluoxetina
72-90 6-8 No 20-45 ≥ 95 4-16 días No
Paroxetina
≥ 90 3-8 No 3-12 ≥ 95 No 20 h No
Sertralina
80-95 4-9 Mínimo 20 ≥ 95 Sí (débiles) 26
Citalopram
80 2-4 No 12-15 80 33-37
Escitalopram
- 3-6 No - 56 Sí (débiles) 22-32 -
Venlafaxina
12.6 1-2 - 6-7 30 5-11 -
Trazodona
65 0.5-2 0.47-0.84 89-95 7 -
Bupropión
Muy baja 2-3 No 19-21 84 14 -

6. EFICACIA-EFECTIVIDAD CL�?NICA
6.1. Episodio Depresivo Mayor (EDM)
El tratamiento de la depresión mayor puede ser dividido en 3 fases: aguda, continuación y mantenimiento. La fase aguda dura 6-12 semanas y el objetivo es estabilizar la sintomatología aguda; para esta fase se emplea el término de respuesta que significa que el paciente ha experimentado al menos un 50% de reducción en los síntomas evaluados mediante una escala de evaluación psiquiátrica estándar como la escala de Hamilton. El término remisión se utiliza cuando prácticamente han desaparecido todos los síntomas y no sólo el 50% de ellos. La fase de continuación cuyo objetivo es mantener la ausencia de síntomas depresivos durante 4-9 meses adicionales, lo cual daría por resuelto el episodio de DM; en este sentido se emplea el término recaída cuando reaparecen síntomas depresivos durante las fases aguda o de continuación. El objetivo de la fase de mantenimiento es evitar un nuevo episodio de DM y suele durar años, lo cual se consideraría como una recurrencia 3.
No existen diferencias sustanciales entre los distintos antidepresivos de 2ª generación en cuanto a eficacia, efectividad y calidad de vida en el tratamiento de la DM en su fase aguda. Más del 50% de los pacientes tratados con ADs de 2ª generación no alcanzaron la remisión que es el principal objetivo clínico del tratamiento de la depresión; además casi un 40% de los pacientes tratados no alcanzarán respuesta clínica, que es un parámetro menos riguroso. Actualmente se desconocen los factores predictivos de respuesta a un tratamiento farmacológico 4.
Los resultados del ensayo Sequenced Treatment Alternatives to Relieve Depresión (STAR-D)- un estudio de efectividad que aleatoriza a los pacientes a bupropion, sertralina o venlafaxina después de que fracasaran con una primea línea de tratamiento- indican que, incluso con segundas líneas de tratamiento, una proporción sustancial de pacientes no alcanzarán la remisión. El estudio ARGOS fue otro estudio de efectividad que encontró que venlafaxina era superior a citalopram, fluoxetina, mirtazapina, paroxetina y sertralina, como segunda línea de tratamiento; sin embargo, no está muy claro cómo mantuvieron el cegamiento de los evaluadores, lo que limita la conclusión establecida. Por otra parte no hay ningún estudio que compare un AD frente a otro en pacientes que experimentan una recaída o una recurrencia; aunque STAR-D incluyó pacientes con historia de episodios depresivos recurrentes, el análisis se centró en pacientes cuyo tratamiento del EDM actual había fracasado, pero no se incluyeron pacientes que inicialmente respondieran y más tarde fracasaran4.
Son mucho menos numerosos los ensayos que evalúen la efectividad (2 en USA y 1 en Europa), y los resultados concuerdan con aquellos que ensayan la eficacia. No existen diferencias en cuanto a la adherencia al tratamiento para ninguno de los fármacos4.
Amitriptilina (antidepresivo tricíclico) resultó ser más eficaz que los antidepresivos comparadores (ISRS y otros tricíclicos) en pacientes hospitalizados (OD: 1,22; IC95%: 1,04-1,42) pero similar en pacientes ambulatorios según una revisión sistemática de 2007; asimismo se encontró una tasa de abandono superior para amitriptilina que para los ISRS con un NNH=40 5.
Por tanto, en el EDM, la evidencia surgida tanto de ensayos comparativos directos (head-to-head trials), como la aportada por la comparación indirecta utilizando ECAs controlados con placebo, indica que, globalmente, no existe diferencia en cuanto a eficacia ni en cuanto a efectividad entre los diferentes ADs de 2ª generación. Los resultados de algunos metaanálisis indican diferencias estadísticamente significativas en cuanto a eficacia; en concreto, y utilizando la respuesta como variable de eficacia, escitalopram es más eficaz que citalopram, sertralina más que fluoxetina y venlafaxina más que fluoxetina. Sin embargo, metaanálisis de tamaño-efecto realizados sugieren que la diferencia real es pequeña y no es clínicamente significativa. Por ejemplo, el metaanálisis que compara la tasa de respuesta de escitalopram vs. citalopram, muestra que hay más pacientes que alcanzan respuesta clínica en el grupo que toma escitalopram (RR:1.14; IC95%, 1.04-1.26). Un metaanálisis de tamaño-efecto realizado detalla una diferencia real entre los dos fármacos de 1.3 puntos en la escala Hamilton lo que representa de un quinto a un cuarto de la desviación estándar, lo cual no expresa un mínimo de diferencia clínica significativa. Sucede lo mismo con la supuesta superioridad descrita para venlafaxina y sertralina en las comparaciones anteriormente enunciadas 4.
La eficacia global del tratamiento farmacológico en la DM ha sido criticada recientemente por una revisión Cochrane que examinó aquellos ensayos que compararon antidepresivos tricíclicos versus placebos “activos��?, es decir, placebos que contienen sustancias activas que imitan los efectos secundarios de los antidepresivos. Se encontraron pequeñas diferencias a favor de los antidepresivos en cuanto a mejoría del estado de ánimo, lo que sugiere que los efectos de los antidepresivos han sido sobreestimados fundamentalmente por sesgo de cegamiento en los ECAs 6. Este sesgo se une al ya enunciado por otros autores que critican la dicotomización de una variable continua como es la escala Hamilton lo que puede llevar a que haya pacientes por debajo del corte establecido que sean clínicamente indistinguibles de pacientes situados por encima; por otro lado la escala Hamilton más empleada es una que evalúa 17 items (puntuación máxima de 52 puntos), 7 de los cuales conciernen la sedación y la ansiedad y cada item que evalúa la sedación cuenta 6 puntos lo que hace que cualquier sustancia con propiedades sedativas de una diferencia media de 2 puntos o más sin que ejerza ninguna acción antidepresiva 7. Estos argumentos están siendo objeto de críticas en  meta-análisis y revisiones sistemáticas actuales.
Clínicamente, es numerosa la sintomatología física y psicológica que acompaña al EDM (ansiedad, insomnio, dolor, etc). En la práctica clínica es habitual recomendar diferentes ADs dependiendo de la sintomatología acompañante asumiendo diferencias en el perfil de los mismos, sin embargo, la evidencia actual no sugiere ninguna diferencia entre los ADs de 2ª generación para ninguna comorbilidad; para los pacientes que presentan un EDM con ansiedad, la evidencia actual sugiere que existe mejoría en los síntomas depresivos y ansiosos (ambos) con dosis adecuadas de ADs, pero ningún AD se ha descubierto superior a otro 4.
No existen estudios con diseños aceptables que traten el uso de antidepresivos de 2ª generación en la distimia (forma de depresión leve pero muy crónica, que dura más de 2 años) 4
Acorde a la evidencia existente, parece que mirtazapina tiene un inicio de acción significativamente más rápido que citalopram, fluoxetina, paroxetina y sertralina 4.
 

6.2. Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) 8
Los objetivos globales son disminuir la frecuencia y severidad de las obsesiones y compulsiones y mejorar el funcionamiento del paciente. El manejo del TOC también puede ser dividido en 3 fases: aguda, continuación y mantenimiento. No hay estudios que comparen los diferentes ISRS indicados en el trastorno pero si han sido estudiados en ECAs a doble ciego con placebo o clomipramina en el tratamiento de la fase aguda. No hay evidencia de superioridad de ningún antidepresivo como clase.
 

6.3. Trastorno de pánico (o Trastorno de angustia) 8
Se distinguen las mismas 3 fases. La fase aguda dura 2-3 meses y la fase de continuación 2-6 meses adicionales. El objetivo de la fase de mantenimiento es la recuperación de la funcionalidad del enfermo y puede durar 1 año. La mayoría de los ECAs a doble ciego se realizaron con paroxetina versus placebo o imipramina o clomipramina. No hay evidencia de superioridad de ningún antidepresivo como clase.
 

6.4. Trastorno del Estrés Postraumático (TEPT) 8
Los ISRS han sido empleados en el TEPT tanto en población civil como militar tras mostrar mejoría en la sintomatología en ensayos abiertos. Hay un ECA doble ciego que compara fluoxetina (no tiene la indicación por la FDA) con placebo en población civil y en veteranos de guerra. Fluoxetina disminuyó la sintomatología utilizando la Clinician Administered PTSD scale. El grupo de civiles y aquellos sin historial de tratamientos crónicos manifestaron una respuesta mayor.
 

6.5. Trastorno Ansiedad Generalizada (TAG) 9
El eje del tratamiento farmacológico del TAG ha sido el uso de benzodiazepinas y ansiolíticos no benzodiazepínicos. Los datos surgidos a lo largo de las últimas dos décadas han mostrado que los ADs pueden ser tan efectivos como los ansiolíticos e incluso pueden resultar ventajosos debido a que el TAG presenta un alto índice de comorbilidad con el EDM (62%). Con este propósito se diseñó una revisión Cochrane que incluyó pacientes con TAG sin depresión mayor concomitante u otras comorbilidades del eje I y encontró que imipramina, venlafaxina y paroxetina fueron superiores a placebo (NNT=5,54 para el grupo), sin que se hallaran diferencias en las tasas de abandono entre ninguno de ellos.
 

6.6. Síndrome premenstrual 8
Varios ECA pequeños controlados con placebo han evaluado fluoxetina. Por otro lado fluoxetina, paroxetina y sertralina han sido evaluados por separado en ensayos más amplios comparándose con placebo o maprotilina. En estos estudios la reducción de los síntomas fue significativamente superior con los IRSR que con placebo. No hay evidencia de superioridad de ningún antidepresivo como clase.
 

6.7. Fobia social 8
Los ISRS han sido estudiados en la fobia social a través de cases reports y pequeños ensayos abiertos. Las tasas de respuesta fueron del 62-90% con fluoxetina, 58-80% con sertralina, 77-83% con paroxetina y 47% con fluvoxamina. La duración de los ensayos fue de 6-18 semanas y la variable de resultado se basó en escalas de evaluación psiquiátricas.
 

6.8. Bulimia nerviosa 10
Se elaboró recientemente una revisión sistemática que incluyó 19 ensayos que comparan ADs con placebo: 6 ensayos con ATC (imipramina, desimipramina y amitriptilina), 5 con ISRS (fluoxetina), 5 con IMAO (fenelzina, isocarboxamida, moclobemida y brofaromina) y 3 con otras clases de fármacos (mianserina, trazodona y anfebutamona). Se obtuvieron resultados similares en términos de eficacia para estos distintos grupos de fármacos. El RR combinado para la remisión de episodios de atracones fue del 0,87 (IC95%: 0,81-0,93; p<0,001) lo que apoya el uso de fármacos. El NNT para una duración de tratamiento de 8 semanas fue de 9 (IC95%: 6-16). Los pacientes tratados con antidepresivos fueron más susceptibles de interrumpir el tratamiento de forma prematura debido a eventos adversos. Aquellos tratados con ATC abandonaron el tratamiento por diversas causas con más frecuencia que los tratados con placebo. Lo opuesto se halló para aquellos tratados con fluoxetina, lo que sugiere que éste podría ser un tratamiento más aceptable.
 

7. SEGURIDAD 4,8
De media, un 61% de pacientes experimentarán al menos un efecto adverso durante el curso de los estudios evaluados por diferentes organismos sanitarios. Nausea, dolor de cabeza, diarrea, fatiga, mareo, sudoración, temblor, boca seca y ganancia de peso son efectos adversos comunes. Aunque el espectro de los efectos secundarios es similar entre los ADs de 2ª generación, la frecuencia de efectos adversos específicos varía según diferentes fármacos. Por ejemplo, venlafaxina presenta una incidencia más alta de naúsea y vómitos que los ISRSs como clase. Paroxetina conduce más frecuentemente a disfunción sexual, mirtazapina y paroxetina a más ganancia de peso y sertralina a más diarrea. Si bien, estas diferencias no se manifiestan en distintas incidencias de abandono ni en grado de adherencia a ninguno de los fármacos.

Efecto Adverso
Grado de evidencia
Comentarios
Tolerabilidad general
Náusea y Vómitos
Alto Meta-análisis de 15 estudios indica que venlafaxina presenta una incidencia significativamente más alta de en comparación con los ISRSs como grupo
Diarrea
Moderado Evidencia proveniente de 15 estudios indica que sertralina presenta una incidencia significativamente mayor que bupropión, citalopram, fluoxetina, fluvoxamina, mirtazapina, nefazodona, paroxetina y venlafaxina
Agitación/ansiedad
- Un meta-análisis de 20 estudios comparativos con fluoxetina evaluó la tolerabilidad de la fluoxetina frente a sertralina, paroxetina, fluvoxamina y citalopram. Se encontró un aumento del riesgo de agitación con fluoxetina en seis estudios (N=1001) comparado con los otros ISRSs (RR: 1.57; IC95 1.04-2.37; p=0.031, si bien, la incidencia global de agitación fue baja (7.4%). Los autores concluyen que solo un 3% más de pacientes en tratamiento con fluoxetina experimenta ansiedad o agitación en comparación con el resto de los ISRSs, diferencia que no la consideran clínicamente importante
Ganancia de peso
Moderado Siete ensayos muestran que mirtazapina conduce a una mayor ganancia de peso en comparación con citalopram, fluoxetina, paroxetina y sertralina
Efectos anticolinérgicos
- Solamente paroxetina tiene la propiedad de bloquear los receptores muscarínicos con el mismo grado que el AD tricíclico imipramina, si bien, los efectos suelen ocurrir con dosis más altas que las terapéuticas
Somnolencia
Moderado Seis ensayos indican que trazodona presenta más grado de somnolencia que burpopion, fluoxetina, mirtazapina, paroxetina y venlafaxina
Síndrome de abstinencia
Moderado Una revisión sistemática indica que paroxetina y venlafaxina presentan los índices más altos y la fluoxetina el más bajo
Tasa de abandono
Alta Meta-análisis de ensayos de eficacia indica que la tasa global de abandono es similar. Venlafaxina presenta la tasa de abandono más alta debida a efectos adversos y la tasa de abandono más baja por falta de eficacia en comparación a ISRSs como grupo
Efectos adversos graves
Suicidio
Bajo No hay evidencia suficiente para extraer conclusiones comparativas
Disfunción sexual
Moderado Cinco ensayos soportan evidencia de que bupropion es el que menos disfunción sexual provoca en comparación con fluoxetina, paroxetina y sertralina. Entre los ISRSs, paroxetina es la que más disfunción sexual ocasiona
Eventos cardiovasculares
Bajo La evidencia a este respecto es insuficiente. Una evidencia débil indica que venlafaxina puede tener un riesgo incrementado de este tipo de eventos
Hiponatremia
Bajo No hay evidencia suficiente para extraer conclusiones comparativas
Crisis convulsivas
Bajo La evidencia a este respecto es insuficiente. Una evidencia débil indica que bupropion puede tener un riesgo incrementado
Hepatotoxicidad
Bajo La evidencia a este respecto es insuficiente. Una evidencia débil indica que nefazodona puede tener un riesgo incrementado
Síndrome serotoninérgico
Bajo No hay evidencia suficiente para extraer conclusiones comparativas. Estudios observacionales indican que no hay diferencias entre los distintos ADs de 2ª generación

8. INTERACCIONES 11
La diferencia clínicamente más significativa entre los diferentes ADs de 2ª generación quizás sea su diferente perfil de interacciones medicamentosas. Para citalopram, tanto la interacción por CYP250 como la que media por la unión a proteínas plasmáticas es insignificante y carece de consecuencias clínicas. Fluoxetina, norfluoxetina y paroxetina son potentes inhibidores del CYP2D6; combinar estos ISRS con medicamentos potencialmente tóxicos que se metabolicen a través del CYP2D6, como algunos antipsicóticos o antiarrítmicos tipo 1C, pueden suponer un riesgo para el paciente, por lo que se precisan reajustes y medidas de control. Fluoxetina es también un inhibidor moderado del CYP2C9 lo que explica la posibilidad de niveles infraterapéuticos de fenitoina cuando ambos son coadministrados. Norfluoxetina es in inhibidor moderado del CYP3A4 lo que explica las interacciones documentadas intoxicaciones por carbamazepina o las descritas con benzodiazepinas. Las interacciones medicamentosas a través del CYP250 de sertralina carecen de significado clínico.

Inhibición CYP450
Citalopram
2D6 (débil), 3A4 (débil), 1A2 (débil)
Fluoxetina
2D6 (clínicamente significativa)
2C9 (moderado), 2C19 (moderado), 3A4 (moderado), 1A2 (débil)
Paroxetina
2D6 (clínicamente significativa)
2C9 (débil), 2C19 (débil), 3A4 (débil), 1A2 (débil)
Sertralina
2C19 (moderado), 2C9 (débil), 2D6 (débil), 3A4 (débil), 1A2 (débil)
Bupropion
2D6 (moderado)
Venlafaxina
2D6 (débil)
Mirtazapina
2D6 (débil)

Las “moderadas��? pueden ser interacciones clínicamente significativas
 

9. POSOLOG�?A 2, 12

Dosis inicial
Dosis de mantenimiento
Presentaciones
Ajustes posológicos
Mirtazapina
15 mg cada 24 h por la noche Puede incrementarse cada 1-2 semanas hasta un máximo de 45 mg/día 15, 30, 45 mg comprimidos Ancianos, IR, IH
Mianserina
30 mg cada 24h 60-90 mg/día; dosis máxima: 200 mg/día 10, 30 mg comprimidos Ancianos, IH
Reboxetina
4 mg cada 12 h Puede incrementarse a las 3-4 semanas hasta un máximo de 12 mg/día 4 mg comprimidos Ancianos, IR, IH
Duloxetina
30 mg cada 24 h 60 mg/día 30, 60 mg cápsulas IR, IH
Fluvoxamina
50 mg cada 24 h por la noche 100-300 mg/día. Si supera los 100 mg/día hay que fraccionar 2-3 tomas diarias 50, 100 mg comprimidos Ancianos, IH
Fluoxetina
20 mg cada 24h por la mañana Puede incrementarse la dosis diaria después de varias semanas si no se alcanza respuesta. (dosis máxima 80 mg/día) 20 mg cápsulas
20 mg/ 5 ml solución
Ancianos, IH
Paroxetina
20 mg cada 24 h
Pánico: 10 mg cada 24h
Pueden incrementarse en fracciones de 10 mg hasta un máximo de 50 mg/día
TOC: dosis máxima 60 mg/día
20 mg comprimidos Ancianos, IR, IH
Sertralina
50 mg cada 24 h
Pánico: 25 mg cada 24h
Puede incrementarse hasta un máximo de 200 mg/día 50, 100 mg comprimidos Ancianos, IH
Citalopram
20 mg cada 24 h Puede incrementarse hasta un máximo de 60 mg/día 10, 20, 30, 40 mg comprimidos Ancianos, IR, IH
Escitalopram
10 mg cada 24h
Pánico: 5 mg cada 24h
Puede incrementarse hasta un máximo de 20 mg/día 10, 15, 20 comprimidos
20 mg/ml gotas solución oral
Ancianos, IR, IH
Venlafaxina
75 mg/día (2-3 tomas).
Retard:  75 mg/día
Se puede incrementar según respuesta 75 mg/día cada 4 días hasta una dosis máxima de 225 mg/día (en pacientes hospitalizados la dosis máxima es de 375 mg/día en 3 tomas)
Retard: incrementos hasta dosis máxima de 225 mg cada 24h
37’5, 50, 75 mg comprimidos
75, 150 mg comprimidos retard
IR, IH
Trazodona
150 mg/día (2-3 tomas)
Agresividad: 50 mg cada 12h
Pueden hacerse incrementos de 50 mg/día hasta dosis máxima de 400 mg/día (en pacientes hospitalizados; dosis máxima de 600 mg/día) 50, 100 mg comprimidos
50 mg ampollas
Ancianos
Buopropion
150 mg cada 24 h por 3 días Puede incrementarse a 300 mg cada 24 horas hasta un máximo de 450 mg/día 150 mg comprimidos de liberación prolongada IR, IH

10. CONVERSION-CAMBIOS ENTRE ANTIDEPRESIVOS
10.1. Factores que deben considerarse antes de establecer un régimen de cambio13
·          Urgencia con la que es preciso llevar a cabo el cambioà Valorar la urgencia de la condición psiquiátrica a tratar es necesario ya que si no hay urgencia y por lo tanto, se puede prescindir durante un periodo (días-semanas) del efecto terapéutico, se puede seleccionar un régimen de cambio más conservador. Si hay urgencia, se puede optar por un cambio más directo, lo cual justifica una cierta monitorización del paciente.
·          Dosis del AD actual
·          Mecanismo de acción farmacológica y farmacocinética de los ADs implicados
·          Vulnerabilidad del paciente a los efectos secundarios aditivos (resultantes de la asociación puntual de los ADs)
10.2. Problemas potenciales 13
·          Rebote colinérgico: dolor de cabeza, inquietud, diarrea, náusea y vómitos, como consecuencia de la falta aguda de bloqueo de los receptores colinérgicos (ej: tricíclicos).
·          Síndrome de abstinencia a los ADs (mayor con venlafaxina y paroxetina)
·          Síndrome serotoninérgico si la estrategia implica la coadministración temporal de ADs
·          Interacción farmacológica entre los ADs.
·          Efectos de discontinuación del AD que se retira que se interpretan como efectos secundarios del AD que se introduce.
 

                                                                                          10.3. “Cross-tapering��? 14
Para muchos cambios entre ADs, la técnica conocida como “cross-tapering��? es la que mejor garantiza que no se eclipsa el efecto antidepresivo en el paciente (por tanto es la indicada en situaciones en que es importante no interrumpir el tratamiento de la condición psiquiátrica) al tiempo que se minimiza el riesgo de interacciones farmacológicas y el riesgo de desarrollar un síndrome de abstinencia. La técnica consiste en que la dosis del AD que está siendo administrado sea gradualmente reducida durante un periodo de 1-2 semanas al mismo tiempo que la dosis del nuevo AD se incrementa gradualmente, es decir, la reducción y el aumento de los ADs coinciden en el mismo periodo de tiempo.
 

10.4. Cambio entre ISRSs
Al compartir en principal mecanismo de acción farmacológico, el nuevo ISRS previene el síndrome de abstinencia del antiguo. La estrategia de la sustitución directa de un ISRS por otro a dosis equivalentes es, por lo general, bien tolerada, si bien, empezar el nuevo ISRS a dosis bajas puede ser considerado ya que los distintos ISRS tienen diferentes perfiles farmacológicos y de efectos secundarios 14. En cualquier caso, el principal problema de tolerancia es el síndrome serotoninérgico, especialmente con fluoxetina que por su larga vida media, puede sumar su riesgo intrínseco con el del nuevo ISRS 13.
 

10.5. Cambios entre ISRS y ATC (tricíclicos) 14
La estrategia más recomendada es el “cross-tapering��?. Sin embargo, es importante recordar que fluoxetina, paroxetina y fluvoxamina son inhibidores potentes del CYP2D6, enzima que está involucrada en el metabolismo de los ATC, lo cual resulta en un aumento de las concentraciones plasmáticas de los ATC de 2-3 veces, por lo que se debe prestar atención a una eventual toxicidad por ATC. Para evitar esto, cuando los ISRS mencionados estén involucrados en el cambio, los ATC deben iniciarse a dosis más bajas de las equivalentes (o ser llevadas a dosis bajas si son los que se van a interrumpir) y, en estos casos, sería recomendable establecer un régimen de cambio más conservador siempre que la situación clínica lo permita à interrumpir el primero gradualmente, dejar varios días (1-2 semanas en caso de fluoxetina) y después iniciar el nuevo AD.
 

10.6. Cambio de ISRS a venlafaxina o duloxetina14
Ya que tanto venlafaxina como duloxetina poseen propiedades serotoninérgicas significativas, el cambio directo entre los ISRS y dosis equivalentes de venlafaxina o duloxetina es, por lo general, bien tolerado. Si el ISRS actualmente en uso está prescrito a dosis elevadas, la técnica del cross-tapering puede ser preferible. La misma precaución comentada en el apartado anterior para fluoxetina y paroxetina, debe ser considerada.
 

10.7. Cambio de venlafaxina o duloxetina a ADs otros que IMAOs14
Venlafaxina está asociado a un síndrome de abstinencia desagradable. La farmacología aportada por los ISRS mitigaría el síndrome en ciertos aspectos, pero no lo evita del todo. Por ello la estrategia del cross-tapering es de nuevo la más recomendable, durante un periodo de 2-3 semanas. Duloxetina es un fármaco menos conocido, pero al compartir perfil con venlafaxina, se recomienda establecer la misma estrategia de cambio.
 

10.8. Cambio de venlafaxina a duloxetina14
Estos fármacos comparten muchas propiedades. A dosis bajas (inferiores a 150 mg de venlafaxina y a 60 mg de duloxetina) el cambio directo de uno a otro es, por lo general, bien tolerado. A dosis elevadas, puede ser preferible un cross-tapering.
 

10.9. Cambio de o a mirtazapina
La estrategia del cross-tapering es la recomendada en los cambios entre mirtazapina y ISRS, ATC, venlafaxina o duloxetina14. Fluoxetina a dosis de 20-40 mg/d se ha cambiado a mirtazapina 15 mg/d sin problemas en un estudio (n=40). Es recomendable una especial precaución si el cambio implica a venlafaxina ya que se han publicado casos de síndrome serotoninérgico tras su co-administración 13.
 

10.10. Cambio de trazodona a ADs otros que IMAOs
Trazodona y fluoxetina han sido utilizados juntos, si bien, hay un riesgo aumentado de sedación, síndrome serotoninérgico y aumento de las concentraciones plasmáticas de trazodona. Se han descrito casos de síndrome serotoninérgico al asociar dosis bajas de paroxetina a trazodona. Citalopram ha confirmado su ausencia de interacción farmacocinética con trazodona. No hay información para sertralina o escitalopram, pero por lo general se consideran cambios seguros13.
 

10.11. Cambio de bupropion a ADs otros que IMAOs14
Bupropion no tiene propiedades serotoninérgicas por lo que teóricamente no mitigará el síndrome de abstinencia de aquellos ADs que sí la posean. Por lo tanto, la estrategia recomendada es la cross-tapering. Bupropion no se ha asociado con síndrome de abstinencia significativo.
 

10.12. Cambio de o a IMAOs14
Debido a que la combinación entre IMAOs y otros ADs puede resultar en toxicidad grave (crisis hipertensivas, síndrome serotoninérgico, etc), lo recomendable es un periodo de 2 semanas entre la interrupción total de un IMAO y el inicio de otro AD diferente, y lo mismo si el cambio se produce en sentido contrario. La única puntualización es para el cambio de fluoxetina a IMAO, ya que debido a la larga semivida de eliminación plasmática de fluoxetina, se recomienda que este periodo sea de 5 semanas. Cambios entre distintos IMAOs deben establecerse siguiendo la misma recomendación de un periodo de 2 semanas.
 

10.13. Dosis equivalentes aproximadas de ADs14

Fluoxetine 20 mg
Paroxetine 20 mg
Sertraline 50-75 mg
Citalopram 20 mg
Escitalopram 10 mg
Fluvoxamine 100 mg
Venlafaxine 75 mg

11. COSTE 12
Las diferencias de precio entre los diferentes AD son notables. Así el tratamiento durante seis meses con dosis medias de los antidepresivos más antiguos cuesta 45 € para el caso de trazodona o 36 € para fluoxetina, mientras que el coste aumenta con los nuevos ADs: 126 € para paroxetina y sertralina, hasta llegar a los 252 € de venlafaxina o los 324 € de doluxetina, el ultimo AD lanzado al mercado. La excepción ha sido escitalopram, a pesar de que es un ISRS un poco más caro que citalopram, tiene un coste de tratamiento intermedio de 108 € el tratamiento de seis meses, menor que algunos ADs más antiguos como reboxetina cuyo coste es de 216 €.

  Dosis (mg/día)
Coste (euros/día)
ISRS
Fluoxetina
20
0,2
Sertralina
100
0,7
Paroxetina
20
0,7
Fluvoxamina
100
0,4
Citalopram
20
0,4
Escitalopram
10
0,6
IRNS
Venlafaxina
150
1,4
Duloxetina
60
1,8
Otros
Mirtazapina
30
0.87
Mianserina
60
0,5
Reboxetina
8
1,2
Trazodona
200
0,25

12. NOMBRES COMERCIALES 12

Principio activo
Nombres comerciales
Mirtazapina genérico
Mianserina Lantanon
Reboxetina Irenor, Norebox
Duloxetina Cymbalta, Xeristar
Fluoxetina genérico
Fluvoxamina genérico
Paroxetina genérico
Sertralina genérico
Citalopram genérico
Escitalopram Cipralex, Entact, Esertia
Venlafaxina genérico
Trazodona Deprax
Bupropion Elontril

13. RESUMEN y CONSIDERACIONAES PARA EL FORMULARIO
Las consideraciones farmacológicas revisadas sugieren que los ISRS constituyen una clase heterogénea, tanto en su acción farmacológica principal (es decir, inhibición selectiva y potencial de la reabsorción de serotonina), como en su acción secundaria (p. e. bloqueo de la reabsorción de norepinefrina y dopamina). Esta revisión de estudios comparativos demuestra la ausencia de diferencias de eficacia entre los distintos compuestos, pero pone de manifiesto algunas diferencias en la tolerabilidad.
 

Al igual que ocurre con todos los tratamientos antidepresivos, la respuesta de los pacientes con depresión mayor al tratamiento con ISRS es variable: entre el 30 y el 40% de estos pacientes no responden suficientemente a los ISRS. Sin embargo, se ha observado que los pacientes que no responden a un fármaco pueden responder a otro agente de la misma clase. 
 

En líneas generales la selección del agente más apropiado deberá individualizarse en cada paciente y tener en cuenta los efectos adversos esperados, el perfil de interacciones, las preferencias del paciente y el coste del tratamiento.
 

Los autores de este informe consideran oportuno disponer en el formulario del centro de dos agentes ISRS de primera línea (fluoxetina y citalopram) con características diferenciales en seguridad, especialmente en el  perfil de interacciones farmacológicas, un ISRS de nueva generación (escitalopram) como ISRS de segunda línea y de uso restringido al servicio de psiquiatría, un agente SARI (trazodona) cuando se busca un efecto hipnótico-sedante, especialmente en el manejo de los pacientes con dellirium y demencia, y un agente de mecanismo dual como venlafaxina.
 

Las propuestas de intercambio terapéutico son las siguientes:
 

*      INTERCAMBIO TERAPÉUTICO de ISRS:
 

Medicamento incluido
Medicamentos no incluidos
Fluoxetina
Citalopram
Escitalopram
Fluvoxamina
Paroxetina
Sertralina
20 mg
20 mg
10
100
20
50
40 mg
30 mg
15
200 (2-3 tomas)
40
100

*      Si el paciente está siendo tratado con un medicamento que comparte la vía de metabolización CYP2D6, y previamente, está recibiendo sertralina o fluvoxamina, se propone el cambio a citalopram, para evitar posibles interacciones medicamentosas clínicamente significativas. En este sentido, el cambio de paroxetina a fluoxetina, carece de riesgo. En líneas generales se propone el cambio de escitalopram a citalopram.
*      Dosis más altas de las indicadas deben intercambiarse siguiendo la estrategia del cross-tapering��? y convendría asegurarse de que el paciente tiene un alto grado de adherencia al tratamiento contando con que los estudios indican que el 50% de los pacientes con depresión no cumplen con el tratamiento. Por ejemplo: Paroxetina 40 mgà Fluoxetina 40 mg. Se recomienda pasar a paroxetina 20 mg + fluoxetina 20 mg durante 3-4 días y pasado este tiempo suspender paroxetina y aumentar a fluoxetina 40 mg (cross-tapering) para evitar el síndrome de abstinencia a paroxetina.
*      Pacientes con terapia farmacológica compleja (asociación de antidepresivos, dosis más altas de las indicadas, etc) serán valorados por psiquiatría.
 

*      INTERCAMBIO TERAPÉUTICO de DULOXETINA por VENLAFAXINA:
 

Medicamento incluido
Medicamentos no incluidos
Venlafaxina
Duloxetina
75 mg
30
150 mg
60

(excepción: dolor neuropático: se mantendrá el tratamiento con duloxetina)
 

*      INTERCAMBIO TERAPÉUTICO  de Antagonistas de los receptores α2 presinápticos por TRAZODONA.
 

Medicamento incluido
Medicamentos no incluidos
Trazodona
Mianserina
Mirtazapina
150 mg (2-3 tomas)
30
15
300 (2-3 tomas)
60
30

14. SEGUIMIENTO
Las propuestas de intercambio terapéutico irán acompañadas de un programa de gestión de riesgos que incluya una valoración de la historia farmacoterapéutica previa así como un seguimiento de los cambios de tratamiento mediante la aplicación de la escala de efectos secundarios a psicotropos: Udvalg für Kliniske Undersogelser (UKU) para las dimensiones psíquica, neurológica y autonómica el día 0 (en que se produce el intercambio terapéutico), a las 48-72 horas del cambio (monitorización de síndrome de abstinencia al AD que se retira) y a los 10-14 días (monitorización de tolerancia al nuevo AD y eventual síndrome serotoninérgico) o al alta hospitalaria.
 15. BIBLIOGRAFIA

  1. “N06. Antidepresivos��?. Catálogo de Medicamentos. Colección Consejo Plus 2007.
  2. Micromedex 1974-2008 Thomson healthcare. Acceso 2008. www.thomsonhc.com/hcs/librarian/PFPUI/AB1mN1R2fiYmn1
  3. Stephen M. Stahl. “Psicofarmacología esencial��?. Ariel. Ed 2005.
  4. Agency for Healthcare Research and Quality (AHQR).��?Comparative effectiveness of second-generation antidepressants in the pharmacological treatment of adult depression��?. AHRQ Publication No. 07-EHC007-EF. January 2007.
  5. Guaiana G, Barbui C, Hotopf M. Amitriptilina versus otros tipos de farmacoterapia para la depresión (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2007 Número 2. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2007 Issue 2. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
  6. Moncrieff J, Wessely S, Hardy R. Placebos activos versus antidepresivos para la depresión (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2007 Número 2. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2007 Issue 2. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
  7. Joanna Moncrieff and Irving Kirsch. “Efficacy of antidepressants in adults��?. BMJ 2005;331;155-157. doi:10.1136/bmj.331.7509.155
  8. Deborah Khachikian and Domenic Ciraulo.Pharmacy Benefits Management and Medical Advisory Panel Drug Class Review Selective Serotonin Reuptake Inhibitors��?. US Department of veterans affairs. www.pbm.va.gov/default.aspx. (acceso enero 2008)
  9. Kapczinski F, Lima MS, Souza, JS, Schmitt, R. Antidepresivos para el trastorno de ansiedad generalizada (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2007 Número 2. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2007 Issue 2. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
  10. Bacaltchuk J, Hay P. Antidepresivos versus placebo para los pacientes que padecen bulimia nerviosa (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2007 Número 2. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2007 Issue 2. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
  11. Department of Veterans Affairs Pharmacy Benefits Management and Medical Advisory Panel Recommendation for Initial Choice of Selective Serotonin Reuptake Inhibitor (SSRI) in Treatment Naïve Veterans with Major Depression in the Primary Care Setting. Updated march 2005. www.vapbm.org.
  12.  BOT PLUS 2008. Consejo oficial de farmacéuticos. www.portalfarma.org.
  13. Michael Hirsch, Robert J Birnbaum. Antidepressant medication in adults: Switching and discontinuing medication. Uptodate versión 15.3. (agosto 2007)
  14.  Sthephan Bazire. Psychotropic Drug Directory. ISBN: 0-9544839-60. Mayo 2005.

GRIPE A

Enviado el 3 Agosto, 2009 en 1.¿COMO EMPEZAR? por josecaparros
-
  

GRIPE “A��?
PREGUNTAS Y RESPUESTAS:

1.- P: ¿Cuanto tiempo dura vivo el virus porcino en una manija o superficie lisa?

R: Hasta 10 horas.


2. -P: ¿Que tan útil es el alcohol para limpiarse las manos?

R: Vuelve inactivo al virus y lo mata.


3.- P: ¿Cual es el medio de contagio más eficiente de este virus?

R: La vía aérea no es la mas efectiva para transmisión del virus, el factor más importante para que se fije el virus es la humedad, (mucosa de la nariz, boca y ojos) el virus no vuela y no alcanza mas de un metro en distancia.


4.- P: ¿Es fácil contagiarse en los aviones?

R: No, es un medio poco propicio para contagiarse.


5.- P: ¿Como puedo evitar contagiarme?

R: No llevarse las manos a la cara, ojos nariz y boca. No estar con gente enferma. Lavarse las manos más de 10 veces al día.


6.- P: ¿Cual es el período de incubación del virus?

R: En promedio de 5 a 7 días y los síntomas aparecen casi de inmediato.


7.- P: ¿Cuando se debe de empezar a tomar medicamento?

R: Dentro de las 72 horas los pronósticos son muy buenos, la
mejoría es del 100%.


8.- P: ¿Cual es la forma como entra el virus al cuerpo?

R: Por contacto al darse la mano o besarse en la mejilla y por la nariz, boca y ojos


9.- P: ¿El virus es letal?

R: No, lo que ocasiona la muerte es la complicación de la enfermedad causada por el virus, que es la neumonía


10.- P: ¿Qué riesgos tienen los familiares de la gente que ha fallecido?

R: Pueden ser portadores y formar una cadena de transmisión.


11.- P: ¿El agua de las albercas transmite el virus?

R: No porque contiene químicos y esta clorada


12.- P: ¿Qué hace el virus cuando provoca la muerte?

R: Una cascada de reacciones como deficiencia respiratoria, la neumonía severa es la que ocasiona la muerte.


13.- P: ¿Cuando se inicia el contagio, antes de los síntomas o hasta que se presenten?

R: Desde que se tiene el virus, antes de los síntomas


14.- P: ¿Cual es la probabilidad de recaer con la misma enfermedad?

R: Del 0%, porque quedas inmune al virus porcino.


15.- P: ¿Donde se encuentra el virus en el ambiente?

R: Cuando una persona que lo porta estornuda o tose, el virus puede quedar en las superficies lisas como manijas, dinero, papel, documentos, siempre y cuando haya humedad. Ya que no se va a esterilizar el ambiente se recomienda extremar la higiene de las manos.


16.- P: ¿Si voy a un Hospital particular me deben cobrar la Medicina?

R: No, hay un acuerdo de no cobrarla ya que gobierno la está suministrando a todos los centros de salud públicos y privados.


17.- P: ¿El virus ataca más a las personas asmáticas?

R: Si, son pacientes más susceptibles, pero al tratarse de un nuevo germen todos somos igualmente susceptibles.


18.- P: ¿Cual es la población que esta atacando este virus?

R: De 20 a 50 años de edad.


19.- P: ¿Es útil el cubre bocas?

R: Hay algunos de más calidad que otros, pero si usted está sano es contraproducente, porque los virus por su tamaño lo atraviesan como si éste no existiera y al usar la máscara, se crea en la zona de la nariz y boca un microclima húmedo propicio al desarrollo viral: pero si usted ya está infectado úselo para NO infectar a los demás, aunque es relativamente eficaz.


20.- P: ¿Puedo hacer ejercicio al aire libre?

R: Si, el virus no anda en el aire ni tiene alas.


21.- P: ¿Sirve de algo tomar Vitamina C?

R: No sirve de nada para prevenir el contagio de este virus, pero ayuda a resistir su ataque.


22.- P: ¿Quien está a salvo de esta enfermedad o quien es  menos susceptible?


R: A salvo no esta nadie, lo que ayuda es la higiene dentro de hogar, oficinas, utensilios y no acudir a lugares públicos.


23.- P: ¿El virus se mueve?

R: No, el virus no tiene ni patas ni alas, uno lo empuja a entrar adentro del organismo.


24.- P: ¿Las mascotas contagian el virus?

R: Este virus NO, probablemente contagian otro tipo de virus.


25.- P: ¿Si voy a un velorio de alguien que se murió de este virus me puedo contagiar?

R: NO.


26.- P: ¿Cual es el riesgo de las mujeres embarazadas con este virus?

R: Las mujeres embarazadas tienen el mismo riesgo pero es por dos, si pueden tomar los antivirales en caso de contagio pero con estricto control médico.


27.- P: ¿El feto puede tener lesiones si una mujer embarazada se contagia de este virus?

R: No sabemos que estragos pueda hacer en el proceso, ya que es un virus nuevo.


28.- P: ¿Puedo tomar acido acetilsalicílico (aspirina)?

R: No es recomendable, puede ocasionar otras enfermedades, salvo que usted lo tenga prescrito por problemas coronarios, en ese caso siga tomándolo.


29.- P: ¿Sirve de algo tomar antivirales antes de los síntomas?

R: No sirve de nada.


30.- P: ¿Las personas con VIH, diabetes, sida, cáncer, etc., pueden tener mayores complicaciones que una persona sana si se contagia del virus?

R: SI.


31.- P: ¿Una gripe convencional fuerte se puede convertir en influenza?

R: NO.


32.- P: ¿Que mata al virus?

R: El sol, mas de 5 días en el medio ambiente, el jabón, los antivirales, gel de alcohol.


33.- P: ¿Que hacen en los hospitales para evitar contagios a otros enfermos que no tienen el virus?

R: El aislamiento


34.- P: ¿El gel de alcohol es efectivo?

R: S�?, muy efectivo.


35.- P: ¿Si estoy vacunado contra la influenza estacional soy inocuo a este virus?

R: No sirve de nada, todavía no hay vacuna para este virus.


36.- P: ¿Este virus está bajo control?

R: No totalmente, pero se están tomando agresivas medidas de contención.


37.- P: ¿Que significa pasar de alerta 4 a alerta 5?

R: La fase 4 no hace las cosas diferentes a la fase 5, significa que el virus se ha propagado de persona a persona en más de 2 países; y fase 6 es que se ha propagado en más de 3 países.


38.- P: ¿El que se infectó de este virus y se sana, queda inmune?

R: SI.


39.- P: ¿Los niños con tos y gripa tienen influenza?

R: Es poco probable, los niños son poco afectados.


40.- P: ¿Medidas que la gente que trabaja debe tomar?

R: Lavarse las manos muchas veces al día.


41.- P: ¿Me puedo contagiar al aire libre?

R: Si hay gente infectada y que tosa y/o estornude sí puede ocurrir, pero la vía aérea es un medio de poco contagio.


42.- P: ¿Se puede comer carne de puerco?

R: SI se puede y no hay riesgo alguno de contagio.


43.- P: ¿Cual es el factor determinante para saber que ya se controló el virus?

R: Aunque se controle la epidemia ahora, en el invierno boreal (hemisferio norte) puede regresar y todavía no habrá vacuna.